Día: 13 noviembre, 2013

Historias de la guarra noche

Hombre, ya que tenía el libro en el bolso he tenido que leerlo y tampoco me parece que haya hecho mal porque, al fin y al cabo, lo que quiere un escritor es que sus libros se lean, a lo mejor no quiere que lo lea su empleada doméstica del hogar pero es un riesgo que se corre cuando se publica públicamente. Todavía no me lo he terminado porque no he tenido tiempo pero ya me voy haciendo una idea bastante general de su temática y qué queréis que os diga, a mí, personalmente, no me está gustando. Que no es que esté mal escrito sino todo lo contrario, la Patri se ve que maneja la lengua con mucha soltura pero es que esas historias que narra, Virgen del amor hermoso, qué cosas más feas. Que si drogas, que si sexo depravado con unos y con otros, que si vida disoluta.

Y que todo el libro transcurre de noche, de ahí su título que, eso sí, está puesto con mucho acierto por lo de noche y por lo de guarras. Es que no hay ni un personaje que sea bueno. Sale una, que me compongo yo que es la Patricia de joven, porque para mi que esta novela tiene mucho de autobiográfico, que menuda elementa y luego sale otro, con el que se lía, eso se ve venir desde las primeras páginas, que ese no sé quién será pero que también es fino el muchacho. No sé yo que pensará el marido deportista de mi jefa de estas cochinás, mucho no creo que le guste, o sí, por la cosa del morbo.

Luego, alrededor de esos dos protagonistas, circulan otros muchos personajes del mundo noctámbulo, todos ellos bastante desechos humanos. Total, un panorama. La Esme dice que tenga cuidado con la Patricia que alguien que es capaz de escribir eso es capaz también de muchas otras cosas. Pero ¿a qué te refieres, Esme? Tú solo ten cuidado, añade en plan misterioso. A la Esmeralda le gusta mucho sembrar intrigas. En lo único que le doy la razón es en que corro peligro si no devuelvo pronto el libro a su estante correspondiente. El caso es que yo no quería llevármelo, ¿o sí quería? Ahora ya no lo sé, qué cosas.