Día: 3 diciembre, 2013

Investigando al husband

Qué pesada se ha puesto la Esme, quiere que me informe a toda costa del trabajo del husband, que tiene ella mucho interés en saber a qué se dedica ese hombre. Pero bueno,¿ y a ti qué te importa si no lo conoces de nada? Que si no le quiero hacer un favor pues que lo diga y acabamos antes pero que recuerde y no olvide que las amigas están para ayudarse. Qué manipuladora emocial puede llegar a ser cuando se lo propone. Pero os digo otra cosa que he descubierto de la Esme, que eso de que no le interesa nada el amor, ni el deseo, ni nada que tenga que ver con los hombres es mentira. Ha sido mencionarle que el husband se daba un aire así como a Brad Pitt y ya ella, huy, ¿sí? y en qué dices que trabaja y a qué se dedica y dónde desempeña sus funciones. Y cómo dices que tiene el pelo y los ojos y esa lesión en la rodilla cómo se la ha hecho. Oye, maja, que yo no he dicho tanto, yo solo te he contado que el marido de la Patricia no es un marido al uso sino un husband y que físicamente es más que apañao pero también te he relatado que tiene una personalidad del tipo cataplasma que no me atrae en absoluto y que a ti tampoco te va a atraer si se diera o diese el caso -altamente improbable- de que llegaras a conocerle y entablaras con él algún tipo de relación -más altamente improbable todavía-.

Que no lo pregunta por nada en concreto, por entretenerse un poco, que le pica la curiosidad y que a mí qué más me da hacer unas averiguaciones de nada, que me pasee por ahí, por donde mora su portátil y que fisgue un poquillo.

Es lo malo que tengo, que no se decir que no a las amigas. Así que esta mañana mientras iba y venía con los variados recados del apuesto varón, que se ha debido de creer que soy su mayordoma personal, he ido gipiando todo lo que he podido en torno al mencionado portátil y algo he visto aunque no sé si lo suficiente.

Al final, el hombre, que tonto del todo no es, se ha dado cuenta y va y me salta ¿te interesa el coaching, Eva? Huy, madre qué susto me he pegado, a ver si éste va a ser de los del derecho de pernada. No, no, le respondo toda azorá, es que le quiero regalar un ordenador a mi pareja de hecho y este me parece a mí que está muy bien relación tamaño/prestaciones. El hombre se ha reído pero es que se ríe siempre, tiene como el gato ese de Alicia, la sonrisa de guardia,  abierta a todas las horas. Posteriormente, le he contado el resultado de mis pesquisas a la Esme y dice que ya sabe a qué se dedica, que es coach, o sea, que practica el coaching y que no nos vendría nada mal poner un coach en nuestras vidas para que nos oriente con los emprendimientos laborales y vitales. Mira tú, qué lista la Esme, y decía que no le interesaba el sexo…