Día: 4 diciembre, 2013

Trinos, gorjeos y vulgaridades

Kili-kili-kil, kili-kili-kil, kili-kili-kil, oigo con asombro al entrar en mi hogar después de una larga y pluriempleada jornada laboral como cuidadora, limpiadora, mayordoma y vidente. Y otra vez el kili-kili-kil y otra más. Avanzo temerosa los dos pasos que nos permite nuestro pasillo de la clase obrera y me encuentro de frente con el autor de tan extraños sonidos. Que no,  que no era un pájaro que se había colado en nuestra morada, era ese ser tan peculiar con el que cohabito, el así llamado Toni.

¿Se puede saber a qué juegas?, le indago ligeramente molesta y, por toda respuesta, se lleva un dedo a los labios indicándome que me calle y prosigue con su extraño trinar: tsiii-tsit-tist. Y de nuevo, como afianzando conocimientos: tsii-tsit-tsit. ¿A qué no sabes qué es?, me interroga jubiloso. Eres tú haciendo el indio, eso seguro. No seas ignorante, Evi, es un agateador, esos pajarillos pequeños que trepan por la corteza de los árboles. ¿Y éste?: or-ti-ti-tá, or-ti-ti-tá ¿a qué no sabes cuál es éste? Pues ni lo sé, Toni, ni me interesa lo más mínimo, lo que sí me interesa es saber si has bajado al Día a comprar algo para la cena que tenemos la nevera que da lástima. Al Día, al Día, prorrumpe con indignación, pero qué prosaica eres, tengo tareas mucho más elevadas que desarrollar como es la de identificar a los pájaros por su canto. Mira, mira qué bien está esta página web que me ha indicao el Hipólito para que vaya aprendiendo. Nuup, nuup, nuup: la abubilla, ¿qué te parece? Snirr, snirr, snirr, venga que este lo tienes que conocer que hay muchos en verano, snirr, snirr, snirr ¿no caes?, el vencejo, hija, el vencejo, ¿a que ahora sí? Ahora sí que estoy planeando tu asesinato, Toni.

Pues no sé por qué, qué egoista eres, no quieres mi felicidad, precisamente en el momento en que empiezo a remontar, justo cuando he encontrado mi verdadera pasión y empiezo a vislumbrar el sentido de mi existencia. Hooh-hoooh, pii-pi-cu, pii,pi,cu. ¿quieres que te haga el sonido del pardillo? Ese ya me lo sé de memoria, Toni, lo oigo mucho al cabo del día y me bajo a la compra que no cenamos. Allá tú -le dejé mascullando- si tu opción vital es ser una persona vulgar y sin altura de miras, yo no me voy a meter pero te aviso que luego vienen las depresiones, por no escuchar los deseos más íntimos de cada uno. Kili-kili-kil, kili-kili-kil.