Día: 6 febrero, 2014

Escraches y delirios

Esto de los círculos ya me está aburriendo, me suelta la Esme esta mañana poniendo de manifiesto su constancia natural. Les falta acción y, si me apuras, utilidad. La Shinoda dirá lo que quiera pero solo porque nos reunamos unas cuantas y hagamos la ronda no vamos a cambiar el mundo.

Ah pero, ¿es que tú querías cambiar el mundo? Yo creía que lo de los círculos era para entretenernos y estar juntas y contarnos nuestras cosas y…Para, para que me estás amuermando solo con decirlo, pues claro que quiero cambiar el mundo que está de pena, yo no quiero dejar a mis hijos un legado tan birrioso. Mira, a veces pienso que si son como son es por el desencanto que tienen con lo que les rodea y no se lo reprocho.

Pues yo no lo veo todo tan mal. Además, que el mundo siempre ha estado tirando a chungo, eso no es de ahora. Siempre ha habido guerras, hambres, injusticias, catástrofes, epidemias. Mi opinión (y la del Punset) es que hemos mejorado bastante.

Tonterías, hay mucho que hacer, se arremanga ella. Lo malo es que hay tanto que no sé por dónde empezar. Ya sé -se ilumina- ¿por qué no montamos un escrache? son legales, que lo acaban de decir en una sentencia, quédate tranquila.

¿Un qué?

Tanto leer a Proust y lo inculta que me estás resultando. Escrache es ir a la puerta de alguien que tenga poder y también culpa y molestar con nuestra simple presencia. Para que aprendan y espabilen, hombre ya. Mira, nos podemos hacer unas pancartas con estos cartones, les pegamos un palo de esos, ese no que lo ha chupado un perro, y nos presentamos en la casa de…

Que no Esme, no te flipes, yo del parque no puedo salir, ¿no ves que cuido un niño? A los niños no se los lleva a los escraches esos y menos si no son tuyos.

¡Qué sosa y qué poco intrépida eres! pero calla, si ya lo tengo, no hace falta ni que vayamos, ¿te has traído el dron?

Si te refieres al avión teledirigido del Jacobín, sí, pero es para jugar no para tus inventos.

Vamos a hacer un escrache con drones, como los de Ucrania, que lo he leído. Ponemos el mensaje incendiario en el dron y lo mandamos luego a que aterrice en…déjame que piense dónde lo vamos a mandar, tenemos que atinar bien con el objetivo.

Pues mientras tú piensas yo hablo con la Norma que la veo triste.

Ah, sí, es que tiene una hija.

Bueno y tú tienes dos, eso no es motivo.

Que tiene una hija en su país a la que no ve desde hace más de un año. Además es pequeña, todavía no ha empezado a molestar como los míos, se llama Marilin.

¡Qué lástima!

Sí, mucha pero, dime, ¿qué pongo exactamente?, ¿en qué tema nos vamos a centrar?, yo creo que en la corrupción y ya otro día nos metemos con lo del cambio climático que un poco tienen que ver ambos conceptos porque si los que mandan no estuvieran tan pendientes de forrarse en el corto plazo y pensaran más en el bien común pues no…

Mira, yo mejor me voy a consolar a la Norma que lo que me has contado me ha dado mucha pena.

Eso, tú a lo tuyo, a las pequeñeces, y al mundo que le den.

Oye que la Norma también es parte del mundo, ¿o no estaba el universo entero en una mandarina? Pues en la Norma también.

Deliras, Eva.

Pues anda que tú…