Día: 27 febrero, 2014

Consultorio bloguero

Dada la gran cantidad de navegantes que buscando solución a sus problemas, dudas y cuitas quedan varados en mi blog, he decidido montar un consultorio bloguero de lo más vintage. A mí todo lo que sea ayudar….Pues queda inaugurado con las siguientes preguntas:

-Mi empleada tiene lindos pies, ¿qué hago?

Querido amigo, lo primero que tengo que decirte es que eres muy afortunado pues las empleadas domésticas dotadas de lindos pies no son tan frecuentes como pudiera parecer. Pero paso a resolver tu problema que tiene fácil remedio. Súbele el sueldo, ella se lo merece por alegrarte las jornadas con la visión de sus bellas extremidades. También se me ocurre que le compres unas bonitas sandalias para que luzca debidamente las pezuñas que seguro que lleva unas chanclas birriosas y esto, estimado lo que seas, no es lo adecuado tratándose de lindos pies. Espero haberte sido de ayuda.

-¿ Qué le doy de leer a la empleada doméstica?

Apreciado empleador, ¿no habrás querido decir qué le doy de comer? Creo que no porque luego has insistido con la frase “lecturas para la empleada doméstica”. Voy a felicitarte por tu sensibilidad, es muy loable que te preocupes por la formación de tu empleada porque, además, si tú no lo haces se ocupará ella misma con consecuencias imprevisibles para ambos. Mi consejo es que te inclines por lo que se ha hecho toda la vida con el servicio: darle las sobras. O lo que es lo mismo, que le des a leer lo que tú previamente hayas leído.De este modo tendrás una sombra lectora además de formativos temas de conversación para cuando no sepas qué decir.

-Cómo la lío en el pueblo para no aburrime

Querido absurdo, mi primer consejo es que te entregues de pleno al aburrimiento y que no trates de rehuirlo. Aburrirse es de lo más edificante y creativo aunque te suene extraño. El segundo es que no busques en google solución a dudas existenciales tan profundas, para eso están tus colegas que sabrán orientarte mejor. Y el tercero y último es que, si finalmente decides tratar de combatir el aburrimiento desoyendo mi primer consejo, recurras a lo clásico: agárrate un buen pedal. A continuación puedes romper farolas o darte un baño en la fuente. La lías, fijo. Un abrazo.