Por neblinosos territorios

Hago exactamente lo que me han dicho: me zambullo sin pensarlo mucho y allá voy pero casi me ahogo. Entre nieblas avanzo, dando bandazos, no veo nada, no sé dónde estoy pero sigo. Con miedo a veces, con desesperación otras, intrigada también, aburrida a ratos.

Sigo adelante tanteando el terreno, un paisaje escondido tras las brumas que no consigo descifrar. De vez en cuando se abre la niebla y veo un árbol, una piedra o una flor. Ah, bueno, no estoy en otro mundo entonces, es el de siempre, escondido, desdibujado, confuso pero éste.

Y así, desbrozando el terreno, a tientas y a ciegas he llegado hasta el capítulo cuatro del hito señero, del Ulises, vamos. No puedo decir, y ya me gustaría, que me haya enterado de mucho. Sí, aparecen unos muchachos, uno se llama Buck Mulligan y se supone que lo que dice tiene gracia aunque a mí me ha caído mal desde el principio. El otro se llama Stephen Dédalus y tengo la sensación de que tiene algún problema aunque no se cúal. Se afeitan, desayunan pan con miel, se hacen bromas, hablan (ellos sabrán de qué). También aparece un profesor que les pregunta cosas y otros compañeros, piensan, hablan más, van a la playa.

Dédalus pega un  moco seco en una roca y con esto y la descripción de un barco de vela que navega silencioso he llegado al final de la primera parte. Ahora ya no me extraña el releído de la Patricia, seguro que la primera vez no se enteró de nada, la mujer.

Pero no me desanimo, sigo y leo el inicio del capítulo cuatro que dice: “El señor Leopold Bloon comía con deleite los órganos interiores de bestias y aves. Le gustaba la sopa espesa de menudillos, las mollejas de sabor a nuez, el corazón relleno asado, tajadas de hígado rebozadas con migas de corteza, huevas de bacalo fritas. Sobre todo, le gustaban los riñones de cordero a la parrilla, que daban a  su paladar un sutil sabor de orina levemente olorosa.”

Aunque este tal señor Bloom come muchas guarrerías y me da un poco de asco, por lo menos y por el momento, se entiende sin sudar, lo que es de agradecer. Y hasta aquí he llegado sin saber qué pensar de ti ni de tu Ulises, James, Joyce.

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11 comentarios en “Por neblinosos territorios

  1. Siempre que me pasa algo parecido con una de esas obras maestras que “hay que leer”, pero que durante el primer centenar de páginas -o más- no hacen más que atragantarse, confío en que al final todo encaje y me pueda, por fin, enterar de algo. No sé si el esfuerzo merece la pena. Pero aunque no lo merezca, ahí queda el esfuerzo, esa multitud de páginas leídas sin un objetivo muy claro, que , tal vez, al final se recompongan.

    Pero peor, muchísimo peor -creo- es el “Finnegans Wake”, de tu descolocante escritor con canotier y gafas redondas, algo estrábico, como lo que escribía. No sé si hay edición en español de ese librito. Creo que no. Solo fragmentos. Ningún traductor -y ninguna editorial- se ha atrevido a traducirlo y editarlo entero en español. (¿Para qué?, habrán pensado)

    Dicen que antes habría que traducirlo al inglés.

    Así que ánimo. Tienes que llegar al monólogo de Molly Bloom.

    1. Pues si ese librito es peor no me lo quiero ni imaginar. De todas formas y aunque no me entero demasiado, de repente hay frases o párrafos que me gustan. Gracias por tu comentario que, como siempre, aporta mucho. Estoy deseando llegar a Molly.

  2. Tienen algo que ver los de la novela que lees con la familia Ulises del T.B.O? Es que en mi pueblo era lo que leíamos de chicos,yo sin dibujos….se me hace muy duro leer,bonica.

  3. Antonia, maja, te vas a tener que poner de empleada doméstica como yo y ya verás como empiezas a leer y hasta sin dibujos. Eso sí, que tu jefa sea culta para que te sirva de asesora en la sombra. El Ulises del TBO, se pone, serás burra…

  4. Jajajaj yo sería incapaz. Lo siento soy mas simple que el mecanismo de un chupete. A mi me dan una peli o un libro con los que haya que “pensar” y a los 10 minutos lo dejo. Películas me ha pasado con varias (matrix para mi es infumable por ejemplo. Y con Syriana me dormi) y libros con uno. Con los libros tardo mas, intento darles una segunda oportunidad. Pero no..si en el capítulo 1 ya me perdi, se queda para calzar mesas jiji.

    1. Pues es una opción. Hay autores que por pesados se lo merecen, lo de acabar para calzar mesas. Pero no me refiero a ninguno en concreto que no quiero señalar a nadie. Eso depende de los gustos de cada cual.

  5. Yo reconozco que no tengo paciencia. Si el libro en cuestión no me engancha desde el principio, tardo poco en devolverlo a la estantería. Hay veces que no me estoy enterando de mucho y aún así me engancha. Ese sí lo termino y me alegro de haberlo leído. Me pasó por ejemplo con la Hierba Roja o Kafka en la orilla, me perdía por momentos y aún así no pude soltarlos hasta que terminé. Pero vamos, a día de hoy mi actividad lectora se reduce a blogs y manuales de marketing (un poco triste).

  6. Por cierto, Eva, conoces anobii.com? Es una red social literaria que ríete tú de la biblioteca de la Patricia! Échale un ojo si no la conoces, que igual te gusta. Besos.

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