Día: 2 junio, 2014

Abdicación

Ya de lejos veo a la Esme utilizando el trapo del gatito para hacerme señas, lo agita tanto que se le va a descoser, ¿qué ocurrirá? porque la Pandora también iza y hace ondear al viento su ecografía abdominal dirigiéndose a mí que avanzo sorteando casetas y escritores. Solo la Norma permance impasible mate en ristre.

¿No te has enterado todavía?, me pregunta Esmeralda presa de una gran excitación.

¿De qué, qué os pasa hoy por la mañana?, estáis muy nerviosas, vale que estamos rodeadas por la feria del libro, vale que nunca habíais visto tanta página impresa junta, ni tantos escritores, ni tantos seres mediáticos firmando bodrios, de acuerdo con que esa megafonía continua anunciando quién firma y dónde es molesta pero, vamos, que tampoco lo veo para ponerse así.

La Feria del Libro, dice, pues no estamos nosotras dos precisamente poco curtidas en ferias del libro, si llevamos años en este parque, pasamos ampliamente de feria, está claro que no lo sabes. El Rey, hija, nuestro Rey que acaba de abdicar. Menudo bombazo, me informa la Esme retorciendo el trapo del gato entre sus manos sudorosas.

Yo lo veía venir, a mí sorprenderme no me ha sorprendido e importarme tampoco mucho porque qué queréis que os diga yo soy más de república que de monarquía. España mañana será republicana, entona la Pandora con gran motivación.

¿Te quieres callar, Pandora? Nadie te ha preguntado por tu modelo ideal de Estado y además que los agentes nos tienen fichadas y si encima les das motivos…

Huy, Esmeralda, qué monárquica te veo y no sé por qué, con lo pueblo llana que tú eres, replica la Pandora, me estás decepcionando. Además que hay libertad de expresión y yo digo lo que quiero. España, mañana….

Es un momento histórico, paletas, ¿no os dais cuenta de que todo está más en el aire que nunca? Una España sin rey Juan Carlos ya nunca será la misma.

Qué tonterías estás diciendo, nada es nunca lo mismo, o ¿es que no te acuerdas de Heráclito y su río? Si el hombre estaba pasando por un largo proceso de debilitamiento de su salud, como dicen en los periódicos, o, como digo yo, que se ha hecho viejo y ya no está para trotes pues, hale, a tomar sopas. Si ahora nos van a poner al hijo, tú por la monarquía no te preocupes, Esme, que es como la mayoría de las enfermedades: hereditaria.

Pues yo estoy inquieta, os veo tan tranquilas, tan a lo vuestro, a la Norma la comprendo porque no es de aquí y en su país no hay reyes que yo sepa pero a vosotras….yo hoy cierro el quisoco que esta noticia me ha dejado descolocada, no me centro, no me hallo. Voy a darme un rule por las redes sociales a ver qué cuentan.

Cualquier excusa es buena para abandonar los aburrimientos cotidianos,  ríe entre dientes la Pandora. Y tú, Eva, ¿estás afectada?, me dice para enterarse de qué pie cojeo.

Eduardo Aldán firma en la caseta quince su primer libro “Espinete no existe”, anuncia una alegre voz por la megafonía indiferente al momento histórico.

Y yo, por lo que pueda pasar, he sacado mi bocadillo y me dispongo a comerlo que a media mañana me rugen las tripas y el hambre y las abdicaciones no tienen nada que ver.