Día: 10 junio, 2014

Amor a vista de pájaro

Efectúa un vuelo rasante por entre las casetas de libros, ojea en una, avizora en otra, pasa de largo en la siguiente, se detiene en mitad del pasillo casetil y barre el territorio con inquietos y móviles ojos. Él también es inquieto y móvil, desconfiado en sus movimientos, de areodinámico perfil. Su cabeza se gira y orienta para mirarnos lateral y monocularmente, hace aletear sus delgados brazos, está saludando, ¿por qué ? Ah, claro, ahora ya sé por qué, nos conocemos, es el amigo del Toni y  su mentor de avistamientos, el Hipólito, el del taxi, que como su gremio está en huelga, se está dando una vuelta por la Feria del libro.

Con pequeños y saltarines pasos, se ve que lo suyo no es la tierra sino el aire, se coloca ante el quiosco de la Esme y me saluda sin dejar de mirar a su alrededor. Hola, Eva, qué hay, tía, ya me dijo  Toni que a lo mejor te veía por el parque, que curras aquí todos los días cuidando un niño, es este, ¿no?, qué pasa chavalín, pero no me amenaces con la pala, hombre, que soy inofensivo.

El ojo pajaril estudia el territorio, avista a la Norma, (eso les pasa a todos los ojos), pero, indiferente a su belleza, se aleja para saltar por encima de la Pandora ( eso también les pasa a todos los ojos) y con un rápido viraje aterriza en el quiosco hasta enfocarse en la Esme que acaba de hacer desaparecer arteramente la labor del gatito.

Él ha iniciado el cortejo inflando su pecho y disparando verborrea en su estilo pedante y sabelotodo, ella se atusa el pelo y se deshace en risitas tontas e impropias y cuando por fin el macho alza el vuelo, no sin antes darse la vuelta a medio camino para contemplar por última vez a la hembra, ella, la Esme, me acribilla a preguntas. La Pandora también indaga pero por motivos más cercanos a la envidia que a la información, ¿se puede saber quién es ese pájaro?, dice despectiva.

Pues resumiendo: es un amigo del Toni, se llama Hipólito, es taxista, avista aves y luego lo cuenta en un blog y si quieres saber algo, sea del tema que sea, pregúntale porque te lo explica, domina muchos campos del saber.

Sí bueno, todo eso está muy bien pero, ¿está casado, tiene novia?, investiga la Esme.

No, que yo sepa.

Y además tiene taxi, la oigo murmurar entre sonrisas  retomando su labor con aturdimiento.

Huy esta, que se nos ha enamorao, si es que…lo que hace la desesperación humana, se mofa la Pandora rabiosa porque se sabe expulsada del mundo del romance.

El amor es lindísimo, proclama sonriente la Norma pero hay que tener cuidado porque, como el sol, quema sin que te des cuenta.  Es un dicho guaraní, añade sorbiendo mate y quedándose tan ancha.

Más sobre almas

Doña Margarita, ¿usted cree en el alma?, le pregunto para ver si me da ideas.

En la de Rafa Nadal, sí, en esa creo firmemente porque es la que impulsa su cuerpo dolorido y le hace vencer. Yo también tengo un alma potente, dice coqueta observándose con complacencia las flacas piernas, por eso estoy todavía aquí, en este extraño lugar difícil de comprender y por ello apasionante. Claro que también podría llamarse fuerza de voluntad, poder mental, instinto de lucha o supervivencia.  Pero, léeme esta entrevista que le han hecho a Rafa, por favor.

“Prefiero morir siendo valiente”, eso es lo que dice.

Pues igualito que yo, somos almas gemelas, otra vez el alma. Sigue, sigue.

Dice que le gustaría tener el físico de cuando era joven, la energía extra.

Me identifico, me identifico plenamente, susurra ella.  ¿Y qué más?

Pues que uno nunca sabe dónde está el éxito pero que nunca le ha faltado ni el esfuerzo ni la ilusión.

Un golpe de bastón contra el suelo me inclina a pensar que está totalmente de acuerdo.

Entonces, ¿si que cree en el alma, en que sobrevivirá al cuerpo, en que somos algo más que materia? Usted tiene que saber algo, tiene pinta de saberlo.

Suelta una de sus sonoras carcajadas echando la cabeza hacia atrás y agitando trenza y dentadura.

Y yo qué sé, querida y curiosa dama de compañía, pero te puedo dar la opinión de mi amiga Wislawa. Ella dice que alma se tiene a veces y que nadie la posee sin pausa y para siempre o que podemos contar con ella cuando no estamos seguros de nada y tenemos curiosidad por todo. Busca el poema “algo sobre el alma” y leerás algo realmente bello. ¿Y qué más se cuenta Rafa?

Que no es de tatuajes.

Yo tampoco, yo tampoco.