Inquietud

Ando un poco inquieta con mi nuevo cometido de sombra y a aplacar esa inquietud no colabora en nada mi jefa sino todo lo contrario. No me da información ninguna acerca de nuestro destino, se mantiene arcana y enigmática como suele o puede que más. Conozco el momento – finales de esta semana- pero no el lugar. Espero y deseo que no recalemos otra vez en Villa Peligrosa porque a mí esos predios no terminaron de gustarme pero será lo que tenga que ser o lo que mis jefes quieran que sea.

También estoy un poco melancólica, cosa rara en mí, siento que un periodo de mi vida acaba, me da pena dejar a doña Margarita sola en Madrid con sus persianas bajadas y su Margarito deambulante. Me ha dado por pensar que en septiembre a lo mejor ya no estará, bien porque haya logrado la mortalidad que tanto anhela, bien porque la doña Repolluda se salga con la suya y los ingrese a ambos en el Jardín del Edén. Ay, no quiero pensar estas cosas tan poco alegres que parezco el Toni.

Esperaba yo que mis amigas del parque me ayudaran a superar la murria esta tan tonta que me está entrando pero no ha habido suerte. La Pandora estaba malhumorada porque ella también se va en verano a casa de unas hijas y dice que es como si volviera a ser pequeña y tuviera dos madres. Las hijas la quieren educar y enderezar, la obligan a comer determinados alimentos, la ponen a pasear por las mañanas y a dormir la siesta por las tardes y están todo el día regañándola para que sea como nunca ha sido y a estas alturas, dice ella, y por mucho que se empeñen, ya no va a ser. Son unas pesadas y no las aguanto, me ha confesado.

La Norma tampoco estaba para muchos consuelos, ella también va a ser sombra este verano, se marcha a la playa y como ya lo ha hecho otros años, me ha explicado cuál será su principal cometido allí: la lucha a muerte contra la arena. La playa es lindísima pero la arena, no. Barro y barro y barro y vuelvo a barrer, me explica con cansancio anticipado.

Y en cuanto a la Esme, todo son suspiros, risitas y miradas al móvil. ¿Quieres leer lo que me ha puesto?, es más mono….qué romántico es y qué cariñoso, qué sentido del humor, nos reímos de las mismas cosas…mira, mira, lo que me pone en este mensaje.

Ya Esme, pero es que estoy inquieta.

Bastante le importan a esta tus inquietudes y como nos siga leyendo los mensajes de amor me voy a tener que ir a vomitar detrás del árbol que tanto romance me revuelve el estómago, me advierte la Pandora.

Total, que para consolarme he tenido que abrir al azar el Tao te ching que hacía mucho que no consultaba yo sus sapiencias : “El Maestro permite que las cosas sucedan. Se amolda a los eventos tal cual llegan. Se quita de en medio y deja que el Tao hable por sí mismo.”

Ah, bueno, pues aunque no soy maestra sino vulgar aprendiza me voy a quitar del medio, que diga el Tao lo que tenga que decir y ya os lo iré contando.

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6 comentarios en “Inquietud

  1. Igual no estás melancólica por pensar cosas tristes, sino que piensas cosas tristes porque estás melancólica… Algunos días toca. Pero por si te ayuda a digerir esa melancolía te mando esta canción. A mí me ha acompañado estos días, y sé que no ha sido sólo la canción, pero cuando te he leído a mí lo que me ha évnido a la cabeza es la certeza de que cuando vuelvas doña Margarita estará-echándote de menos, eso sí-, pero tan grande y conmovedora como queda.

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