Cosas raras

Digo yo esta mañana asomándome a la ventana del patio y viéndolo tan despejado, pero si parece el cuarto del yoga de la Patricia, con unos cuantos trastos viejos por los rincones y un perro durmiendo al sol en una esquina pero, por lo demás, igual de minimalista. Anda, pero si yo sé unas posturas básicas que practiqué en el parque con la Esme antes de que nos pusiéramos a emprender de cartománticas. Pues las voy a hacer, así me perfecciono a mí misma que nunca viene mal.

Y me he salido al patio con unas toallas a modo de colchoneta y me he puesto a practicar el saludo al sol que ya que se toma la molestia de salir, no está de más decirle hola y todo eso. En esos menesteres me encontraba sintiéndome como una Patricia rural cuando la cara de mi madre se asoma a la ventana y me mira atónita.

Así no vas a adelgazar, Eva, te lo advierto, si quieres perder kilos súbete la cuesta y de paso traes el pan que se me ha olvidado.

Que no, que no es adelgazar, que estoy haciendo yoga que es una disciplina milenaria buena para el cuerpo y la mente.

No te irá a dar ahora por las cosas raras como al hijo de la Jovita que se ha metido a gurú. Dice que no lo llamemos Carlos que ahora se llama Kavir, así con k. Será aplargato, cambiarse el nombre y darle ese disgusto a su madre…no me darás tú disgustos.

Si no dejas de hablarme no puedo hacer yoga, que se requiere silencio y concentración.

Pues si quieres concentración, entra y le echas un vistazo a las lentejas mientras yo rebozo el pescao, verás tú qué bien te concentras mirando la cazuela.

Eso luego, ahora déjame que voy a hacer el cadáver.

Lo que te decía, a darme disgustos, con lo poco que me gustan a mí las cosas fúnebres. Mira que hoy es miércoles y han puesto el mercadillo, tienen unas bragas efecto tanga que son la mar de apañás, te regalo unas, si quieres, pero deja de hacer el indio.

Precisamente el yoga viene de ahí, de la India, le aclaro tendida sobre las toallas intentando que el cuerpo me pese y pese. Y sí que estaba pesando.

Que te levantes ya del suelo y encima con mis toallas, si es que cuando yo le digo a tu padre que has vuelto rara, él dice que no, que te ve como siempre pero yo digo que sí y a las pruebas me remito.

Que esto no es raro, es yoga.

Pues eso, cosas raras.

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13 comentarios en “Cosas raras

  1. Una preguntilla…Cómo te va con el ‘safe creative’ Eva? Estoy pensando en utilizar algo por el estilo, pero todo me parece tan lioso..

    1. Pues mira, no me va ni bien ni mal porque no sé muy bien para qué sirve. Y me costó mucho hacerlo, me lié bastante y, al final, no sé si acerté o no. Siento no poder ayudarte más, es que para este tipo de cosas soy tirando a torpe. Sorry!

  2. A cuántas cosas nos tenemos que acostumbrar al hacernos mayores. Qué poco recordamos las modas de nuestra generación. Pero nunca pensamos que para los jóvenes todo tiene un sentido nuevo y creen que la vida la descubren ellos cada día o cada noche. Pero esta moda de que muchos “mayores” imiten a los jóvenes me parece un poco peculiar.

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