Día: 29 septiembre, 2014

¿Quién tiene?

¿Quién tiene el paraguas azul?
Nadie contesta
¿Quién tiene la taza roja?
Un susurro leve, como de hoja moviéndose
¿Quién tiene el perro y el niño?
Aquí, dice una voz a la que le ha costado mucho salir.
Muy bien!, exclama la misma que pregunta.
¿Quién tiene el monedero?
Silencio. El que lo tiene no lo reconoce o se ha dormido o no le da la gana decir que lo tiene.
Es el colegio del don Margarito, lo han apuntado para tenerlo a buen recaudo y que no le de por vagar por las calles y confraternizar con mendigos aunque en un cartel en la puerta dice : clases de memoria. Por decir que no quede. A mí me toca ir a buscarlo a las cuatro y llevarlo de vuelta a casa donde le aguarda su madre.
La profesora del don Margarito no se parece en nada a la del Jacobín, ni es guapa, ni es joven ni le importa un pito el trazo.
Venga, venga, Cecilio, mire que bien, han venido a buscarle. Lleva queriendo irse desde que entró esta mañana, ha estado muy inquieto, me dice en un aparte. Nos vemos mañana, ¿verdad, guapo?, le suelta con el mismo tono de voz con el que se habla a los niños.
¿Quién tiene la mesa?, sigue ella dando palmas para que no se le duerman los tres que quedan despiertos.
Esos tres dejan vagar la mirada por unas fichas con dibujos de objetos que tienen delante pero ninguno ve la mesa, parecen estar perdidos en mundos muy lejanos aunque sus cuerpos se hallen en este.