Día: 3 noviembre, 2014

Alas cortadas

Rápido, Eva, despierta y escucha, ¿lo estás oyendo?

Te oigo a ti despertándome, ¿qué pasa, a qué viene tanto sobresalto?

Es por el patio, hay un hombre dando gritos, nos arenga, nos llama a la oración o a la guerra santa, no sé bien, pero nos llama y dice algo de golpe de estado, cataclismo, hecatombe, apocalipsis, escucha, escucha…

Ah, eso, no te preocupes que es el Federico. El Federico a las siete, luego viene el Federico a las ocho y el Federico a las nueve pero para esas horas ya nos hemos ido.

Pero habrá que hacer algo, no podemos dejar que un loco nos despierte con esos malos augurios cada mañana. Voy a bajar, porque esos gritos vienen del piso de abajo y hablo con él y le digo que deje de hacer de muecín trastornado de los patios de luces y que pare de asustar a las personas que duermen.

Es que no es con él con quién tienes que hablar sino con ella, es la del tercero que pone la radio a toda castaña, el que oyes es un locutor, el mismísimo Federico.

Pues si la del tercero se levanta con eso cada mañana va a salir a la calle con un fusil bajo el brazo  y una granada entre los dientes. Anda, mira, ahora se ha callado el Federico, qué paz. Y se oye un pájaro, ¿cómo es posible, habrá un nido en la azotea? Voy a subir a mirar.

Que no Toni, que el pájaro también está en el tercero.

¿Con Federico?, pobrecillo.

Con Fedrico no ,en una jaula que tiene la mujer en la ventana, al lado de ese geranio pocho.

Pero esa mujer es una degenerada,  Federicos a cada hora, flores muertas,  pájaros enjaulados..No me gustan los pájaros enjaulados, me dan pena, me recuerdan a mí mismo, alejado a la fuerza de mis montes queridos, de los árboles, de los cielos estrellados, del olor a tierra, de todo lo que me hace feliz, me suelta todo melodramático. Y de un portazo se mete en el baño.

Toni a las siete, le digo, no te cueles que los lunes voy con más prisa que tú y me tengo que lavar el pelo, pero ya estoy oyendo el agua caer sobre sus alas cortadas.