Día: 12 noviembre, 2014

Confieso que he plagiado

 

Vamos a ver, que tampoco tanto y además ha sido con consentimiento del autor que a mí lo de copiar a otros me parece muy feo. Hay algunos post en este blog (pocos) que no son propiamente míos sino que están sacados y adaptados del cuaderno de Doña Marga.

Hace tiempo, antes del verano, me dejó uno de sus cuadernos para que lo leyera. Tiene muchos y son preciosos además, con las tapas decoradas con unos dibujos que ella misma hace. Lo leí y me gustó mucho. Se lo dije y le conté que a mí también me divertía escribir y que tenía un blog. Ella no sabía qué era eso pero yo se lo expliqué. Le pareció una idea buenísima para que  quién escribe pero no tiene la suerte de publicar,  tenga la satisfacción de tener lectores aunque sean pocos. Lectores no procedentes de su propio mundo como puede ser un amigo, un hermano o un padre sino lectores espontáneos, que son los buenos.

La doña Marga me pidió, como un juego, que sacara algo de sus cuadernos y lo metiera con disimulo en el blog para ver si tenía éxito, si gustaba. La verdad es que esas entradas, las que no son propiamente mías, son de las que más “me gusta” han cosechado. Ella se ha puesto como loca de alegría, todo el tiempo me estaba preguntado, dime, Eva, ¿cuantos likes llevo? Catorce, no me lo esperaba. ¿Y son personas de verdad? Pues claro. ¿Y les gusta de verdad? Oiga, doña Marga, eso nunca se puede saber del todo pero supongo que sí.

A partir de ahora ya no voy a camuflar sus escritos como míos sino que cuando suba algo suyo diré que está sacado íntegramente de su cuaderno. Una especie de reblogueo pero procedente de un cuaderno de papel. Y si os pica la curiosidad por saber qué entradas le corresponden a ella sólo tenéis que ir para atrás e investigar un poco. Comprendo que os dé pereza, es lo que tienen los blogs, una entrada mata a la anterior y siempre se quieren novedades. Pues, de vez en cuando, las habrá.

 

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