Día: 3 diciembre, 2014

Otra que tal

Hoy he sido yo la que he llamado a la Esme, para variar. Aprovechando que mi jefa sigue enzarzada con la búsqueda del final y no me presta mucha atención, he marcado sigilosamente  desde la cocina el número de Esmeralda.

¿Allo?, se pone ella haciéndose la francesa.

Esme, que te tengo que contar una cosa.

¿A que te has creído que te habías confundido de número?

No, te he conocido perfectamente. Mira, es que estoy preocupada.

Cuéntame tus cuitas, que la Esme está aquí para dar de comer al hambriento, de beber al sediento y  escuchar al desesperado.

¿Me estás tomando el pelo?

Para nada, es que ya me he metido a voluntaria y estoy así, en plan altruista total. Dime, dime.

Pues te digo que me preocupa el Toni. Está raro, bueno no, peor, está no raro, no sé si me explico.

Querida amiga, tu caso no tiene solución, sepárate. Que no, mujer, que es broma, viniendo del Toni no me extraña nada, ni que fuera raro antes ni que sea normal ahora ni que vuelva a ser raro después. Tranquila, entra dentro de lo previsto.

¿Tú crees, Esme?, es que saluda por su nombre a las vecinas y a sus perros, quiere ir a ver las luces de Navidad y no le importa que se venga la Noemi a cenar.

Ah, muy bonito, invitas a la Noemi y yo todavía no he pisado tu casa.

Esme, si a ti no te apetece, que te conozco, y la Noemi es que es del pueblo.

Eres muy endogámica pero te perdono, la Esme solidaria lo perdona todo.

Tu también estas muy rara, Esmeralda, me estáis asustando entre todos.

Las personas cambiamos y evolucionamos, Eva, parece mentira que no lo sepas, espabila y no te estanques en una personalidad inamovible, muta, hija, muta. Y en cuanto al Toni, yo que tú le sometía a un férreo espionaje, por si acaso.

Eso no me parece bien, Esme.

Bien, mal, regular, todo depende. Que dios te bendiga y la luz te acompañe.

¿Pero qué dices, qué te pasa?

Qué bondadosa me siento, soy amor y lo propago pero tú que, todavía no has experimentado el placer y la alegría de darte a los demás porque te hallas en un nivel inferior del ser, seguramente no puedes entenderlo. No importa, te perdono otra vez.

Pues a buena parte he ido….se le ha ido la pinza a ella también y hablando de pinzas, se ha parado la lavadora, voy a tender.