Día: 8 diciembre, 2014

Se escapa el chi

Dice la Noemi que cuando queramos nos decora el piso, que tiene arreglo aunque creamos que no, que ella ha conseguido que su habitación sin vistas parezca un loft de diseño, bonsai, eso sí. Y que qué preferimos que si decoración normal o con feng shui.

Pues no se qué decirte, Noemi. Toni, ¿tú que opinas?, le interrogo con la sana intención de alterarle como antaño. Que le da lo mismo, que haga lo que quiera la Noemi y luego se pone a mover los labios como si recitara pero sin el como. Estaba recitando, esa afición nueva que le ha entrado.Y qué indiferencia, majos, que manera de pasar de todo tan absoluta.

¿Tú esto lo ves lógico?, le digo a la Noemi llevándola a la cocina aunque, una vez allí, y tras observar el abrigo de pelajos tres tallas más grande con el que se cubría, enseguida me di cuenta de que no era la persona más indicada para hablar de lógica ni de razón, ni pura ni de ningún otro tipo.

Sí, me dice ella, captando mi asombrada mirada como solo las amigas de la infancia saben captar,  veo que te impacta mi prenda fetiche. Es que le he dado fuerza a mi silueta, ¿cómo?, querrás saber. Pues con tejidos gruesos, superposiciones, oversize y retomando mis raíces masculinas.

Pues pareces el Yeti, perdona que te lo diga.

Sí, bueno, es máxima tendencia antifrío. Doy gracias a los chinos por haber democratizado la moda y hacerla accesible a cualquiera. A mí no me pongas patatas fritas que yo por la noche no tomo hidratos.

Si quieres te hago una ensalada.

¿De rúcula y arándanos?

Anda que… Total, que hemos cenado huevos fritos con patatas y ensalada de lechuga y tomate.  El Toni impertérrito y  la Noemi inspeccionando nuestro  hábitat con gesto de interiorista disgustada.

Si es que lo tenéis todo del revés, no me extraña que os vayan las cosas tirando a mal, aquí hay mucho estancamiento de energía. Por ejemplo, esta mesa, dice señalando la única que tenemos, tiene esos picos puntiagudos y eso es malísimo.

Se llaman esquinas, Noemi, las tienen todas las mesas.

Y ella que no, que tiene que ser redonda aunque no nos quepa. Luego hemos pasado al dormitorio.Resulta que tenemos la cama mal orientada, mirando para donde no tiene que mirar y una combinación de elementos tierra-aire ( me sonaba a misiles pero al parecer no es bélico) muy poco adecuada.

¿Tú duermes bien?, me pregunta luego poniendo cara de doctora sapiencias.

Pues claro que duermo bien, como un tronco.

Espera que tengo que ir al baño y ya de paso te hago el diagnóstico de esta pieza tan importante. Evaaa, grita desde dentro, la tapa del inodoro está levantada,es eso, por ahí se os escapa todo el chi.

¿La has oído, Toni? Y ese has sido tú, a ver si bajas la tapa alguna vez que sin chi no podemos estar.

” Y vosotros, bosques de mi juventud, ¿prometéis devolverme aquella paz si vuelvo?”, declama el Toni desde el sofá por toda respuesta.