Día: 14 enero, 2015

Del revés

¿Que les pasa a veces a los días que se dan la vuelta?, ¿lo hacen por llamar la atención, es que quieren decirnos algo y por eso nos pinchan o es que son así naturalmente, revirados, retorcidos, días del revés al igual que hay días firmes y bien plantados, de fuertes cimientos?

No es que nos suceda nada extraordinario en esos días que se dan la vuelta, ni grandes acontecimientos ni sucesos inesperados ni catástrofes. No es necesario, basta con que los objetos cotidianos que nos rodean y en los que no solemos ni fijarnos se nos vuelvan extraños. Extraña la ventana, rarita la planta, atípica la taza del desayuno, desconocido nuestro cuerpo caminando por el pasillo tan familiar pero que hoy no es mas que un tubo en el que estamos encerrados.

Son angustiosos esos días que amanecen así, contrahechos. ¿Y si ya nunca más volvemos a sentirnos cómodos en nuestro cuerpo, en nuestra casa, en la calle, en el mundo?, ¿y si la vida se convierte en una sucesión de días raros, pierde sus contornos, nos hace perder los nuestros?

Menos mal que los días son de corta duración, apenas unas horas, y detrás de uno viene otro que no tiene por qué ser igual que el anterior, que no suele serlo.

(Del cuaderno de doña Marga)