Gastroexperiencia

Después de muchos fines de semana o bien de soledad, o bien de aburrimiento, o bien de soledad y aburrimiento, conseguí el pasado sábado que el Toni se aviniera a abandonar el sofá donde anida, cerrara el libro de la Emiliy Dikcinson que me sustrajo arteramente del bolso y saliera conmigo a la calle para solazarnos como la gente española normal, tomando unas cañas y unas tapas.

Por el camino iba soltando su ristra de protestas tales como que qué bien estaba él leyendo tranquilamente, que el querer ir constantemente en pos de la diversión es de almas simples y vacuas y acusándome de sádica por arrastrar a un hombre, él, que se pasa la vida metido en un bar, a otro bar en su tiempo de ocio. Pero digo yo que no es lo mismo porque cambia de posición, en vez de detrás de la barra se sitúa delante y que no todos los bares son iguales, ni mucho menos, y eso enseguida lo pudimos comprobar. Si no llegamos a salir nunca lo hubiéramos sospechado.

Por fuera parecía uno de tantos, con todos esos elementos por los que uno deduce sin mucha dificultad que se haya en un bar. Nos sentamos muy apaciblemente, es un decir cuando la compañía es el Toni, y pedimos dos cañas y una ración de pulpo.

Nos trajeron un plato precioso en forma de espiral y en cada una de las revueltas de la espiral había colocado un pedazo de pulpo con mucho espacio a su alrededor al objeto, supongo, de que el animal no sintiera claustrofobia y en el centro una bola que nos pareció de helado porque lo era.

Qué bien, exclamé, nos han traído el postre en el mismo plato y sin haberlo pedido, debe de ser un detalle de la casa.

Eres una paleta, hija, me corrigió mi amado galán, eso forma parte de la tapa.

Es un helado de wasabi, nos informó el camarero tosiéndonos encima y moqueando.

¿Y la patata?, va y le pregunta el Toni poniendo de manifiesto que no soy la única paleta y que él también posee una abundante burrez culinaria. En su bar, que no es nada innovador, el pulpo siempre lo ponen a la gallega con una patata cocida debajo, aceite y pimentón.

No señor, le dice el afable mozo, no lleva patata, hemos hecho un maridaje entre oriente y occidente y este es el resultado y se retira muy digno a atender y toser a otra mesa.

Mira qué bien, Toni, venga, vamos a probar el pulpo fusión.

Y que lo digas, solo a probar porque el truco del plato en espiral para que parezca que hay mucho cuando en realidad hay poco es de primero de timos. Está frío, se lo voy a decir para que nos lo caliente.

Perdone, le pide el Toni, pero este pulpo está frío.

Por supuesto, señor, es que es formato frozen. Ahora va a salir el chef a saludarles y a explicarles la elaboración de lo que están degustando. Si lo prefieren les tapamos los ojos para que la experiencia sea más intensa y concentrada.

Si te digo que me están entrando ganas de asesinar a ese hombre, ¿lo entenderías o me tomarías por un fanático?

Me inclinaría más por lo segundo pero elegiré la primera opción porque creo que en este caso y, dadas las circunstancias, es la correcta.

Pero nada, por mucho que me puse de su parte no hubo manera de que probara el pulpo mestizo ni viendo ni sin ver. Decía que el camarero, a mala leche, le había inoculado sus miasmas con el último estornudo y que no se iba a exponer tontamente a contraer una enfermedad por una mierda de pulpo desangelao y que me diera prisa en comérmelo antes de que el cocinero saliera de su laboratorio dispuesto a darnos la chapa con sus iluminaciones.

Total, que me lo tuve que comer todo yo sola y a gran velocidad, sin poder disfrutar como es debido de mi primera gastroexperiencia. Digo yo, por consolarme, que el virus que ahora me aqueja formaría parte de la misma y es eso que llaman el retrogusto.

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11 comentarios en “Gastroexperiencia

  1. 😀 😀 😀 pulpo formato frozen. Lo del virus me sabe un poco mal, pero las gastroexperiencia es lo que tienen, que además de quedarte con más hambre que un tonto te expones a pillar un virus o un ridículo.

  2. Vaya Eva… Pa la próxima gastro experiencia, deja al Toni en el sofá de tu casa.
    Seguro que el pulpo y tú, disfrutan mucho mejor la velada. 😉
    (Lo de velada es un decir…)
    Saludicos guapa 😉

  3. El pulpo frozen, no se pero… y encima frío…. Solo conozoco una manera de prepararlo y esta delicioso, “pulpo a feira” cocido 20 minutos, partido en rodajas, sal gorda con aceite y picante. Es la manera de disfrutar del pulpo que conozcamos… Pero muy caliente.

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