Día: 24 febrero, 2015

Rutinas y bajones

Estoy últimamente tan rutinaria que esta mañana no tenía ningunas ganas de trabajar porque de haber estado innovadora las habría tenido. No me parezco a mi jefa que con los puntos recién puestos, los del parto figurado y los tipográficos de verdad,  y ya estaba sentada otra vez delante del ordenador dale que dale. Como diría mi madre: cuando el tonto coge la linde…
Claro que el suyo es un trabajo creativo y el mío no y eso cambia las cosas aunque dice la Noemi que todos podemos ser creativos en nuestros trabajos sean estos los que sean y que hasta a la tarea más  monótona se le puede agregar algo propio y original. No sé, no lo veo, he probado a pasar la mopa desde el fondo del pasillo hasta la puerta, que suelo hacerlo desde la puerta hasta el fondo y no he notado diferencia en la labor.
En ese momento de hastío ha sonado el móvil de mi salvación. Me he sentado en el borde de la bañera y he escuchado al oráculo, por llamar a la Esme de alguna manera creativa también.

Estoy de bajona, me suelta.

Vaya, Esmeralda, y yo que esperaba que me animaras un poco la mañana.

Nunca esperes que otro te venga a sacar de tus propios infiernos, sólo uno mismo puede salvarse y, a veces, ni uno mismo.

Pues sí que estás contentita hoy, maja. Cuéntame tus cuitas que te escucho.

No me pasa nada, que estoy de plena actualidad, simplemente.

Explícate que ya sabes que no me caracterizo por leer entre líneas.

Que soy bipolar, la patología de moda, ahora ya lo sabes. Lo he leído este fin de semana en en el periódico y no me falta ni un síntoma. Lo que más me fastidia es mi falta de originalidad, estaba convencida de que lo mío era único. Bipolar, quédate con el nombre.

Ah, bueno, pero eso no es tan malo, así tienes de todo como en la viña del señor (otra frase materna).

¿Tú te puedes creer que hace dos días me comía el mundo y hoy es el propio mundo el que me roe hasta los huesos? No creo en nada, todo es inútil, mis sueños jamás se cumplirán, Varoufakis y yo nunca nos encontraremos en esta vida, mi novela seguirá inédita por los siglos de los siglos, mis múltiples y visionarios emprendimientos jamás dejarán de ser eso, visiones, alucinaciones de una mujer que nació para ser águila y tiene que conformarse con ser topo.

Qué melodrama, Esme, tampoco es eso, anímate y además que los topos tampoco viven tan mal, en sus toperitas, haciendo sus galerías…

Tranquila, que me animaré hasta el delirio, es lo que tiene la bipolaridad pero hoy no, hoy he tocado fondo, es día de nieblas, cansancio, desolación y del debate del estado de la nación.

Y tras esta rima facilona me ha colgado y ni siquiera bruscamente. Pues qué alegría. Voy a poner la lejía en el estropajo azul en vez de en el verde y en lugar de frotar haciendo círculos voy a hacer rayas horizontales. Rutina, conmigo no vas a poder, te lo dice  la Eva en toda tu aburrida cara.