Día: 5 marzo, 2015

La niña

La niña es la única niña entre un numeroso grupo de niños. La niña nunca lleva faldas ni lazos en el pelo. La niña es la que inventa los juegos y los lidera, la que se sube a las piedras más altas, la que derrapa levantando más polvo con la bicicleta, la única que sabe hacer caballitos y se atreve a tirarse cuesta abajo en el monopatín.

Todos los demás, en su afán por imitarla, tienen las rodillas llenas de costras, la niña no, ella nunca se cae. La niña conoce el escondite de los bichos, los atrapa con la mano, los guarda en botes de cristal, los observa un rato, los vuelve a soltar. A todos menos a la mantis a la que, de vez en cuando, alimenta con algún otro bicho más pequeño.

En la casa de al lado vive un chico mayor que admira a la niña, que ama secretamente a la niña. Para llegar hasta ella intenta hacerse amigo de los niños, pese a que les dobla la edad y le parecen tontos. Los invita a pasar a su jardín, les enseña el estanque con peces, les regala un balón. Un día les da una caja de cartón con una paloma dentro para que se la entreguen a la niña que sigue dando vueltas frenéticas con la bici alrededor del castaño enfermo.

La niña abre la caja, echa a volar a la paloma prisionera y se ríe mostrando su boca desdentada. Los niños recogen sus bicis que estaban tiradas por el suelo, forman fila detrás de ella y giran y giran con gran pasión giradora lo que queda de tarde.

Desde la otra casa, el chico mayor espía a través del seto, se aburre, maquina nuevas estrategias, las tardes de verano son muy largas, los troncos de los pinos son muy largos, las piernas sin heridas de la niña son muy largas.

(Cuaderno de doña Marga)