Geriátrico primaveral

La ciudad se ha quedado vacía, solo quedamos los viejos y los que nos cuidan. En realidad no se ha quedado vacía porque es muy grande y una ciudad tan grande nunca se vacía del todo. Salen unos y entran otros. Pero mi barrio sí está vacío, con un silencio que no me gusta, con un silencio que me asusta.

La señora que me cuida me saca de paseo a media tarde aprovechando que hace sol. A dar el paseito, me dice con un tono de voz falsamente animado. La primavera eatá empezando, algunos árboles han florecido, despuntan las yemas de otros, pequeñas hojas recién nacidas, suaves y nuevas, se mecen al sol, sus sombras sobre las tapias.

Llegamos hasta una plaza donde otros viejos como yo ocupan los bancos con sus cuidadores al lado.  Está el viejo tapado, arropado con bufandas, ese no habla, su cuidador siempre mira el móvil. También está la de la silla de ruedas y el de la gorra. La cuidadora de la primera aprovecha para fumar, la del otro para hacerse la manicura.

Nosotros los viejos, cascados y doloridos, buscamos algo en movimiento donde posar la mirada. A los viejos nos atrae el movimiento, ese del que carecemos, nos da sensación de vida. No nos gustan las cosas quietas como los bancos, las fuentes de las que no mana agua, el asfalto vacío. Cuando pasa un autobús  salimos de nuestro sopor para mirarlo: se mueve, avanza.

La ciudad vacía es triste, se han ido los niños, se han ido los jovenes, se han ido todos los apresurados, el ruido del tráfico que no nos molesta porque estamos medio sordos casi todos. A ratos pensamos que  nos han abandonado, que nunca volverán. Otros miramos con extrañeza esta ciudad de la que todos huyen en cuanto pueden.

A los viejos no nos gustan los días de fiesta, son aún más largos, más lentos, más desolados. No nos gusta estar solo entre viejos. A los viejos no nos gustan los viejos.

Deseamos que lleguen los días laborables con sus prisas, ruidos y jaleos, que la vida vuelva a recuperar su tono, que las tiendas abran, que la gente llene las calles, que los niños vayan y vuelvan del colegio, que cuando nos saquen los cuidadores a la plaza a eso de la media tarde,a tomar el sol de la primavera, tengamos algo que mirar, mucho que mirar y  no se nos caiga la cabeza para abajo ni la baba, invadidos por el sopor de una tarde de fiesta en la plaza vacía de esta ciudad con aires de geriátrico.

(Cuaderno de doña Marga )

 

Anuncios

16 comentarios en “Geriátrico primaveral

  1. Qué bien has sabido transmitir las imágenes. Doña Marga me sigue fascinando. Admiro ese aire de nostalgia triste con que sabes impregnar los recuerdos de ese cuaderno mágico, que esconde entre sus páginas cosas cotidianas que, al contarlas, se transforman. Parece que no pasa nada… ¡pero pasa tanto!

      1. 🙂 Saber contar con arte lo que “no pasa” o el “aburrimiento” es una cualidad que no todos los escritores poseen. En busca del tiempo perdido de Proust; El hombre sin atributos de Musil; o Stoner de John Williams son buenos ejemplos de ello. Es más fácil contar aventuras, no lo dudes. Más abrazos. Seguiremos esperando a que nos cuentes ese “nada.” 😉

    1. Otro para ti, Bella. Cuando vea a doña Marga le diré lo de la canción de Serrat, seguro que le hace mucha ilusión, a ella esas cosas le encantan. Muchos besos.

    1. Te entiendo, parece otra ciudad, más llevadera, pero este es el punto de vista de alguien que se queda a la fuerza. Gracias por leer y que disfrutes de tus días de paz y pijama de bolillas.

      1. Bueno, es una realidad muy intensa y de la que nadie absolutamente nadie se va a escapar. Pero como siempre el escrito esta genial, solo dificil. Te quiero Evita. Muchos besos para ti tambien.

  2. Tal vez en los sitios vacíos la vejez se duplica.
    Es cierto, los viejos no se identifican como tales. Nadie se siente viejo, aunque lo diga, mientras está con los suyos, con sus familiares.
    Una vez tuve que llevar a una anciana a un geriátrico.
    ¿Cómo me has traído aquí?
    Porque te van a poder atender bien. ¿Qué es lo que no te gusta de este sitio?
    Pero, hombre, qué va a ser. ¿Es que no te has dado cuenta de que este sitio está lleno de viejos?
    Hasta otro día.
    Me sigue gustando.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s