Día: 13 mayo, 2015

El Negundo

Lo que mentimos las personas con tal de quedar bien, unas más que otras, eso también. Lo digo por lo de las croquetas, pero si Eva no tiene ni pajolera idea de cocina, es lo más zote entre cazuelas que os podáis imaginar. De las literarias no juzgo pero de las de comer…Sí, soy Esme y no estoy entrando a saco como la otra vez, estoy entrando por lo legal, con permiso de la titular o apoderada auque cuando lea que la critico me va a quitar la custodia. Arriesgo, que tiene más gracia.

Os cuento: hace no tanto, cosa de dos o tres meses, me trajo, a modo de ofrenda para contentar a la diosa, o sea, yo, tres croquetas envueltas en un papel de cocina pringoso. Me comí la primera por no desairarla porque la pinta ya echaba para atrás y las otras dos las tiré cerca del castaño en cuanto se dio la media vuelta. De vez en cuando miro por la zona por si se da el  milagro de la siembra y brota un matojo o árbol croquetero. De momento no, pero haciendo esa búsqueda es como me he topado recientemente (hoy) con el Arce Negundo.

¿Que quién es ese? Anda que tú también…es un árbol que vive en este parque y me gusta, y mucho, como novio de Paulonia Tormentosa, ahora voy a explicar por qué.

Es uno de los árboles más resistentes del mundo, tolera el aire contaminado, el suelo compacto, el frío extremo y cortos periodos en aguas estancadas. Vive donde ningún otro árbol podría sobrevivir. Todo esta información la estoy fusilando de un cartel que tiene el árbol delante, no me quiero hacer la falsa experta como Eva con el punto de la bechamel.

Pero lo que más me ha atraído es que es un árbol solidario porque produce tantas semillas comestibles que es clave para la supervivencia de numerosas clases de animales. En concreto hay un pájaro, el picogordo vespertino, que depende casi en su totalidad del Negundo. Y esto, no digo que me haya conmovido, tampoco soy tan fácil de conmover, pero sí me ha tocado levemente la fibra.

No sé  si Paulonia  Tormentosa puede ver al Negundo desde donde está ubicada pero si lo ve va a caer rendida a sus raíces , estoy segura porque a mí me pasó lo mismo con Hipólito. Él también es muy solidario, aguanta el aire contaminado todo el día a bordo de su taxi y numerosas especies, o lo que sean, pero numerosas, lo necesitan para subsistir : sus dos hijas, su  madre,  su ex mujer ( qué mal me cae ) y dos hermanos que tiene en el  paro, ¿te parece poco? Tiene gran vitalidad y fortaleza, el Negundo, lo dice el cartel. Hipólito igual no tanto que se queja de la espalda.

Y esta es mi aportación botánica de hoy. Deja un comentario, no seas muermo, que me aburro mucho en el quiosco.

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