Día: 3 junio, 2015

Equívocos

Creí oír un pájaro cuando cruzaba la calle, pero era un semáforo de ciegos.

Creí ver una estrella gorda y brillante encima del tejado, pero se movió. Era un avión.

Creí que tenía un grillo cantándole a la noche detrás de la pared, pero era el viejo televisor.

Me fui a dormir y a las cuatro me despertó el calor.

Me asomé a la ventana y creí ver la luna, justo en el centro del cielo.

La miré con recelo por si fuera una farola, un globo perdido, una señal de tráfico.

Era la auténtica luna, con su carne blanca, su cuerpo redondo y su luz prestada iluminando la noche.

Aliviada, volví a la cama y soñé con pájaros, estrellas y grillos verdaderos.

(Cuaderno de doña Marga)