Día: 11 julio, 2015

¡Ay!, qué vida más turbulenta

Que sí, que la Tierra se calienta, eso es innegable, yo también soy muy sensible al cambio climático y a la destrucción del medio ambiente aunque luego voy y tiro el aceite de freír por la pila, qué quieres que te diga. Muy mal, una guarrería, ya lo sé, ese potingue se va a los ríos pero es que en mi barrio no tengo ningún punto de reciclado de aceite y tampoco me voy a ir cargando con las botellas a tomar por…tan lejos, tan lejos.

Eso de que la Tierra se calienta me recuerda a un señor que hace ya unos cuantos años pasaba mucho por este parque, había escrito un poema sobre el cambio climático, muy largo y muy malo, peor que los de doña Marga que, no es por nada, pero como poeta deja bastante que desear. Se lo había auto-editado y lo iba vendiendo por aquí.  Yo le compré uno y todas las estrofas comenzaban igual: “el planeta se calienta…”  y luego lo rimaba con, por ejemplo, ” y  eso sí que es una afrenta”, “el planeta se calienta….y la tierra está amarillenta”, “el planeta se calienta…por la ruindad avarienta”.  Todo en ese plan, luego perdía un poco el hilo y  la rima y lo iba mezclado con otros temas que se ve que le preocupaban como las guerras, el botellón o la artrosis. Un engendro, vamos.

Lo bien que me lo pasé escenificándolo dentro del quiosco,  me reí mucho porque el poema era satírico, o eso creo, a mí por lo menos me hacía mucha gracia, pese a su mensaje  termo-apocalíptico.

No sé qué habrá sido del autor, no lo he vuelto a ver, del planeta sí sé qué ha sido, que se ha calentado, tenía razón el hombre con tanta insistencia. Pero volviendo a doña Marga, lo que no había entendido de su escrito es lo de que no quiere vivir sin abejorros ni sin ensaladas de tomate. ¿Qué tendrá que ver?, pensé al leerlo, y  como investigadora que soy me fui a google y escribí en la barra mágica: abejorros y tomate. Oye, que sí tenía que ver, es una historia interesante que ahora te cuento porque no tengo nada mejor qué hacer en estos momentos, aparte de sudar y vender agua y refrescos.

Dice así: el calentamiento global está expulsando al abejorro de muchas de sus zonas históricas como es el sur de Europa. No migran hacia el norte porque las plantas y flores de las que se alimentan todavía no se han desplazado, van más lentas, y  las necesitan para su subsistencia. Una de esas plantas es el tomate, ellos son sus principales polinizadores. Utilizan el método de la polinización por zumbido porque la flor del tomate solo suelta el polen mediante la vibración. Yo esto lo encuentro de lo mas sexy. Imagínate a ese gordo zumbón haciendo vibrar de placer a las tomateras.

Y no sólo a ellas, arándanos,manzanas y peras también se polinizan gracias al bombus, ese es su nombre latino, le pega mucho, tan gordo y peludo él. Pero…fuera, ceporro, largo de mi quiosco, ni te me acerques o te extingo de un abanicazo. Acaba de pasar un ejemplar de  bombus por delante de mis narices, espero que  como voy de rojo no me haya confundido con un tomate. No tengo el cuerpo para polinizaciones.

Lo dicho:

El planeta se calienta y yo ya no tengo cuarenta ni dinero en la cuenta, por eso estoy macilenta, con la vestimenta harapienta.

He llegado a los cincuenta y no tengo ni asistenta.

¡Ay!, qué vida más turbulenta.