Día: 2 agosto, 2015

Melena verde

En mi calle hay un alcorque sin árbol al que le ha crecido una frondosa melena verde, una cabellera vegetal que se expande hacia arriba y hacia los lados, invade parte de la acera, araña las ventanillas de los coches.

Crece loca y enredada, salvaje en mitad del asfalto, desubicada. Crece con potencia y fuerza, ansiosa de llegar lejos, como si fuera consciente de que no está donde debe y pronto vendrán a podarla. Si la dejaran libre tapizaría con su verde fuerza todo el suelo gris.Tiene suerte esa planta espontánea de haber brotado en esta ciudad descuidada, la desidia alargará su vida.

Tal vez al ver las calles amarillas, sembradas de las flores secas de las acacias que nadie se ocupa en barrer, pensó que estaba en el campo. Un campo extraño lleno de coches y edificios altos, de basura sin recoger en las esquinas, de gente apresurada que mira el mundo a través de una pantalla. Ella qué sabe si acaba de llegar.

Hola, ¿qué tal?, hola, ¿qué tal?, le grita cada diez minutos desde el segundo C un lorito enjaulado.  Y ella agita sus pelos verdes como en ese anuncio de champú, selvática, creyendo que ha ligado.

(Cuaderno de doña Marga)