Madres y sustitutas

Ayer fue el primer día de colegio del Jacobín. Me estaba esperando muy serio sentado en un sillón con su uniforme de pantalones cortos grises, polo blanco y jersey de pico azul. No parecía el mismo niño que le daba al arte rupestre en pelotas hace tan solo dos días.

Para mí que tenía miedo, ya he comprobado que cuando está temeroso se pone muy serio, muy concentrado, como si estudiara la situación o como si al estarse quieto evitara posibles peligros.

Con ese cartel plastificado colgado del jersey en el que estaba escrito su nombre y apellidos y ese rigor en el gesto parecía un sesudo conferenciante.

Cosa rara en él, todo el camino me cogió de la mano y no se soltó ni una vez. Ni siquiera cuando pasamos por delante de una obra, a las que es un gran aficionado, quiso pararse a contemplar la hormigonera en funcionamiento. Acojonadito iba el muchacho.

Digo, Jacobín, guapo, no te preocupes, si esto es como la guardería pero con uniforme y nuevos amigos. Ya verás que bien. Te va a gustar, eres un chico mayor, vas a aprender muchas cosas, vas a conocer a muchos niños y… y todas esas tonterías que se dicen a los chiquillos para convencerles de que entren sin protestar al redil.

Cuando llegamos al redil, le pegué un empunjocillo y ahí lo dejé, bien posicionado en una fila de niños, algunos llorosos y otros no tanto. Me dió hasta pena y eso que no es hijo mío. Colegio nuevo, hermana tan nueva que todavía ni la ha estrenado…son muchos cambios en unos pocos meses para un cuerpo tan pequeño.

La Esme dice que hago mal en involucrarme sentimentalmente porque en cuanto crezca un poco va a pasar de mí y no va a querer ni verme. Pasan de ti los hijos propios conque los ajenos ya ni te cuento, se pone ella toda profesoril y sabihonda con sus gafas de reciente adquisición.

Puede que tenga razón pero en los sentimientos mandamos poco y yo ya le quiero aunque me dé malos ratos y a veces tenga ganas de entregárselo a su madre vía Seur, bien empaquetao, con lazo y todo si es necesario.

La Esme, mi psicoanalista de pacotilla, dice que estoy sublimando mi deseo de ser madre a través de un niño que ni es mío ni nunca lo será.

Pues a veces me llama mamá, que lo sepas, me defiendo yo.

Peor me lo estás poniendo, su madre es la que es y tú solo eres la sustituta temporal y de una clase social inferior.

Solo le ha faltado decirme que soy de la casta impura, desde que se ha puesto esas gafas se cree que sabe de todo, será mari sentencias…

Precisamente, a la que es, me la he encontrado a la vuelta leyendo el siguiente título: “Educar es fácil si sabes cómo”.

Pues qué bien, ella que se informe del cómo que yo ya me voy poniendo con el quién.

Anuncios

32 comentarios en “Madres y sustitutas

  1. lo de no implicarse emocionalmente en la teoría es muy prácticos, pero no somos calcetines. además, desde cuándo es malo desarrollar afectos al margen de la consanguineidad y el parentesco? yo quiero a mi hijoide aunque no sea mi hijo ni lo vaya a ser, no sé si como a un hijo, porque a cada uno de mis hijos lo quiero de una forma, no sé, lo quiero y ya está. Cada amor es único, creo yo… y de mi primera infancia, muchos de los pocos recuerdos que tengo son con mi tata, que era la mujer del portero, y yo la quería con locura. recuerdo su casa y pintar en los márgenes de los periódicos que me daban para que me entretuviera (que antes no se despilfarraba tanto folio en blanco), a su marido fumando y a su hijo tocando la guitarra, y cuánto lloré cuando nos mudamos y me dijeron que ya no me iba a poder cuidar más. en fin, hay tantas formas de amor como personas amadas, y además no tenemos límite. siempre hay capacidad para alguien más, sin que eso suponga tener que recortar a quienes ya se quiere…. es como decir que es absurdo encariñarse con personajes como Eva, Esme o doña Marga, si sólo son personajes y no son nada de uno, ni siquiera existen. Pues será absurdo, pero yo me he encariñado de todos, y por supuesto, de aquella que los crea y los da vida. Ánimos para el Jacobín.

  2. Me ha encantado la historia de tu tata, en solo una línea los he visto a todos y a ti con ellos. Claro que se puede querer a muchas personas y de manera distinta a cada uno, es que la Esme, ya sabes cómo es. Yo también me he encariñado contigo y creo que a algunos personajes les pasa lo mismo, ellos también tienen sus corazoncitos.

  3. joer con la Esme, lo que hacen unas gafas, el día que se suba en un porsche se acabó la amistad; a veces, el habito hace al monje en dos segundos. Estoy de acuerdo con Patricia (y contigo) en la conexión emocional, sin ella yo no escribiría, por ejemplo.

    1. Jajaja, menos mal que lo del porsche está muy lejos de su alcance, como mucho en el taxi de su novio. En su defensa diré que creo que lo dice para protegerme y que no me lleve desengaños y porque si se calla, muere.

  4. El roce hace el cariño, eso es inevitable. No querer para no sufrir no me parece argumento suficiente. Por esa regla de tres no viviríamos y así no nos pasarían desgracias.
    Yo le cojo cariño hasta a las piedras. No me parece mal ni extraño que le cojas cariño al Jacobín, el chaval será insufrible pero seguro que también tiene sus buenos momentos. Ahora que a la madre, lo que le tengo es un poco de tirria. Patri, haz el favor de echarle más cuentas al niño y no me refiero a sumas y restas.
    Un beso Eva.

    1. No te creas que es tan mala la Patri, es que yo solo cuento su parte oscura, que para eso es la jefa y criticar al jefe desahoga mucho. Solo es un poco distante, así, como por encima del bien y del mal. (Ahora te ha caído todavía peor, ¿a que sí?)

  5. Si uno le coge cariño a la persona que hay detrás de las letras de un blog, o al perrito que adopta, ¿cómo leches no le cogerá cariño a un niño si además está indefenso? Vamos, que como en otras ocasiones de la vida, una cosa es la teoría y otra la práctica.

  6. ¡Ay, mi Eva! Si cada vez me cae peor esa madre que tiene nuestro pobrecito Jacobín. ¿Cómo es que ella no lo lleva a la escuela el primer día de clase, lo acurruca y hasta le saca su fotito para el recuerdo? Esa lo único que hace es parir y parir pare cualquiera, ¡carajo! No, si es que me da cólera. Y tu, pues quiérelo mucho y no importa si él te quiere después, que el amor siempre trae vuelta. Ese niño tiene “madre” de papel, porque a ella le estorba. Igual va a hacer con la próxima. ¡Qué pena me dan esos niños! Le faltan nalgadas, le faltan cariños…Después los padres se preguntan por qué se pierden los niños…Ahhhhhhhh…Abrazos a ti Evita…dale mucho amor al Jacobín y un besito de mi parte desde el otro lado del mar.

    1. Es que dice que si va ella el niño llorará más. Conmigo no ha llorado. También será porque le pesa la barriga…ya sé que no la tienes en mucho aprecio. Me ha gustado eso que has dicho del amor, qué más da si te lo devuelven o no, no se tiene que querer por eso. Un beso enorme, Melba.

  7. Pues a mi me parece muy bien que te hayas encariñado con el Jacobin. El cariño ni se compra, ni se vende, viene y ya está. Así que ni caso a la Esme y a encariñarte con quien quieras.
    Besetes encariñados, Eva.

  8. También levitar es fácil si sabes cómo. Pero es que si supieras cómo, no te plantearías levitar , del mismo modo que no te planteas respirar. Vaya discursos.
    Hay veces que me se pone asín como una nube en la cabeza y me dimuto de una manera…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s