Día: 13 octubre, 2015

Árbol de las vías

Árbol que vives junto a la vías: no te tires al tren.

Es verdad que no has nacido en el mejor de los sitios: creces en pendiente, en un lugar que ni es campo ni es ciudad. A un lado las altas torres, al otro las grandes montañas y tú, en medio, pegado a los vagones abandonados, lienzo de los grafiteros.

Nadie se recuesta en tu tronco torcido, árbol de sombra inútil. Ni los pájaros anidan en tu copa vencida. Arbolucho raro a mitad de camino te preguntas muchos días para qué habrás nacido. Sin bosque, sin jardín, sin paseo, sin vereda, sin árborea finalidad.

Los trenes te despeinan las ramas resecas, árbol sin nombre a punto de despeñarte. No lo hagas, alguien que viajaba aburrido en dirección al trabajo te ha visto y le has gustado.

Ha apreciado la belleza de tus hojas amarilleando, temblando levemente con la brisa de la mañana y esas tres gotas brillantes colgando de una rama como joyas fugaces. Le has resultado original y gracioso, especial y único.

Agita la melena con orgullo, árbol raro, desecha tus pensamientos suicidas: tienes un admirador en el tren de las ocho y cuarto.

(Cuaderno de doña Marga)