Día: 15 octubre, 2015

Musa y culterana

Le digo esta mañana a la Noe mientras yo desayunaba y ella me hacía el pase de modelos diario: oye, Noe, llevamos una vida muy aburrida últimamente. Yo todo el día fregando y tú todo el día dependiendo. (Es dependienta en una tienda de ropa de los chinos)

Es verdad, me concede ella. La Noe es muy de conceder. No nos vinimos a Madrid para eso, nos vinimos para triunfar porque para eso, o sea, para nada, nos hubiéramos quedado en el pueblo que por lo menos se come mejor. Aunque tú sigues comiendo igual de bien, dice observando mi segunda tostada con aceite.

A mí lo del triunfo no me atrae especialmente, me lo imagino muy cansado, pero ya que estamos en Madrid podríamos aprovechar para ir a algún museo, a alguna exposición, a algo de eso gratis que te ofrecen las ciudades. Se lo he propuesto pero no ha mostrado mucho entusiasmo.

Qué rollo, ¿no?, bueno si es al museo del Traje, a ese sí, que tengo que inspirarme para cuando haga diseños propios.

A ese también pero yo me refería otra cosa. Por ejemplo, al Prado, no hemos estado nunca, somos unas paletas, Noe, tenemos que ver los Goya, los Velázquez…

Anda, se pone ella toda iluminada, por eso se llaman así la calles, por los pintores, qué gracia. A mí la calle Goya me gusta mucho, hay una de tiendas…claro que lo que no hay es pasta para comprar pero podemos mirar, ¿cúando vamos?

El museo del Prado es gratis por las tardes, le digo intentando desviarla primero y reconducirla después. Se lo vamos a decir también a la Esme y nos vamos las tres.

Hija, me salta, es que a mí esa señora mayor como que no. Y encima ahora está medio coja, nos va a espantar a los tíos, se van a pensar que vamos de museos con  nuestra madre, qué mal rollo, ¿no?

Pero si no vamos a ligar, Noe, no confundas.

Bueno, eso serás tú, ¿habrá famosos?

Pues claro, si el museo está lleno de reyes, príncipes, marqueses, condes, la aristocracia en pleno. Pero muertos y en pintura.

Pues vaya, y a mí eso qué, me suelta desdeñosa. Lo que me ha costado convencerla. La he tenido que decir que también hay muchos artistas vivos que lo visitan y que quién sabe si uno de ellos no se fija en ella y la hace su musa.

Yo musa, ¿te imaginas?, lo que me iba a chulear, y se pone a mirarse la mini falda de flecos que llevaba puesta hoy y sus piernas por debajo.  Tú la culterana y yo la musa.

¿La culterana?, esa palabra me suena rara, le digo, ¿no será culta?

Culta está bien pero culterana es mucho más y te suena rara porque todavía no lo eres, cuando lo seas te sonará de lo más normal. ¿Y qué me pongo para ir al Prado? Voy a buscar en el armario a ver lo que tengo más de estilo musa.

Miedo me da el disfraz de musa que se va a componer pero, bueno, lo importante es que la he convencido y estoy muy emocionada de todo el arte que vamos a ver.

Sí, ya me siento un poco culterana.