Día: 28 octubre, 2015

Tierras ignotas

Qué pesadita la Noe, no me ha dejado dormir esta noche. Estaba yo en el sofá tan plácidamente (nos vamos turnando la cama y cada noche le toca a una) cuando se me aparece con los pelos todos revueltos, señal de sus idas y venidas entre las sábanas. Me clava dos veces el dedo en el hombro y me dice: Eva, que la ventana no cierra del todo bien, hay una rendija por la que se cuela el viento.

Pues hija, échate otra manta si tienes frío y déjame que estaba a punto de caer en el sueño.

No, si ya, pero digo que si tú crees que por ahí cabrá algún pájaro. Es que tengo miedo de que entre y me atrape con el pico como al don Margarito, ¿por qué no te vienes conmigo a la cama? Sitio tienes de sobra, antes estaba el Toni y es mucho más gordo que yo, o sea que…

Si el pájaro ve a dos seguro que pasa de largo pero si ve solo a una  lo mismo se confunde y quiere agarrarme. Es que he estado pensando y no sé, ¿qué viene primero: la muerte o el pájaro? Porque si es la muerte no hay peligro porque yo estoy viva y bien viva pero si es el pájaro el que va antes entonces sí lo hay.

En buena hora le habré contado las historias de la doña Marga, si es que la pobre tiene una comprensión muy literal de las cosas. Como me sentía un poco culpable de haberle metido el miedo en el cuerpo accedí a compartir lecho. Pero solo por esta noche, le advertí, que eso de estar en la misma cama no te creas que me hace gracia, te mueves mucho y me das patadas.

No, no, que me estoy quieta, te lo juro y te dejo el lado bueno, el de la ventana.

Qué lista, así si pasa el pájaro a la primera que ve es a mí. Pero qué digo, si eso del pájaro es una invención de la doña Marga, al final hasta me lo voy a acabar creyendo.

Total que nos ponemos a dormir, yo por lo menos, y cuando estoy en ese momento tan bueno de ir perdiendo la consciencia, me da un codazo en el costillar.

Eva, que yo ya sé en que me quiero convertir, ¿te lo digo?

Dímelo mañana.

Mejor te lo digo ahora ya que estás aquí: en tía buena. Ya lo soy un poco pero más, en tía buenísima. ¿Te parece bien o me consideras muy superficial?

Me parece muy bien, es un anhelo muy lícito pero ahora vamos a dormir.

Qué culterana hablas, ahora entiendo tus dieces en  linguística, no era que te tuviera enchufe la Paulina. Pero es que, mira, volviendo a mi canelo ese, si eres muy tía buena es más fácil que te descubra un ojeador, de los que te sacan del arroyo y te llevan a desfilar por las pasarelas más importantes del mundo. Quién dice arroyo dice tienda de los chinos,me entiendes, ¿no? Es que ahora mismo siendo solo tía buena a secas encuentro muy difícil que me descubran. No sé, ese es mi sueño, ¿tú no tienes sueños?

Yo lo que tengo es sueño, simplemente.

Bueno, claro, se me pone bostezando, yo también pero me refiero a sueños de querer ser algo que no seas ahora, algo que llevas escondido hasta que alguien te lo saca a relucir, ¿tú no quieres que te descubran? Lo de la linguística, por ejemplo.

Pues vaya preguntita que me hace la petarda a esas horas de la madrugada.

No, creo que no, le respondo,  estoy mejor siendo ignota porque cuando te descubren luego te quieren colonizar, modificar tus costumbres, invadir tus territorios, expoliarte los recursos naturales y aprovecharse de ti. Eso está demostrado históricamente. Así que no, prefiero seguir sin representación en el mapa.

No te fastidia, va la tía buena a secas y se queda dormida de repente, con lo bonito que me había quedado el argumento. Se lo he dicho al oído, por si le cala en el subconsciente: déjate de descubridores, Noe, estamos muy bien en toda nuestra extensión de tierras ignotas.