Día: 24 noviembre, 2015

Mejor el verano

La profesora les ha mandado hacer un trabajo sobre el otoño, siempre está mandando y mandando. A Ágata el otoño le importa un pito, ella lo único que quiere es merendar viendo los dibujos y jugar después con Nicolai, el gato.

No quiere pegar hojas en un papel, hojas sucias y secas del suelo, y ponerles debajo el nombre del árbol al que pertenecen porque no lo sabe y su madre no se lo dice porque no tiene tiempo o porque tampoco lo sabe.

Después de pegar las hojas y poner debajo, simplemente, “hojas de árbol”, viene otro problema: tiene que escribir un texto en el que explique por qué le gusta el otoño. Ágata se sienta, chupa el lápiz, mordisquea la goma que tiene en la punta y le arranca un trozo, lo escupe, lo pisa con el pie, mira por la ventana, ve una mariposa amarilla y a Nicolai chupándose una pata. El otoño no le gusta especialmente, prefiere el verano porque se baña en el mar y no tiene que pegar nada que lo represente en un folio ni dar explicaciones por escrito.

Ágata se está enfadando porque no se le ocurre nada y porque de las tres hojas arrugadas y secas que ha pegado, dos ya se han despegado y ahora están en el suelo junto al trozo de goma chupada y pisada. Pisa también las hojas, rabiosa, y crujen. Ese crujido si le está gustando, pisa un rato más hasta que las hojas son polvillo, se quedan silenciosas y se acaba la diversión. Pero ahora ya sabe qué contar.

Escribe en el folio apretando mucho el lápiz, tanto que el papel casi se rompe: el otoño me gusta porque cruje. Mejor el verano, añade luego porque le parece que le ha quedado un poco corto y a la profesora le gusta más largo.

Ya está, se puede levantar, pasa toda la tarde jugando, confiada y feliz.  No entiende por qué, al día siguiente, la profesora le pone una M de mal, grande y roja, como una ofensa, tapándole la única hoja que había conseguido pegar. La arranca y la pisa.

Cruje, cruje, cruje bajo sus zapatos sucios de polvo y barro que le hacen daño en la punta. Hasta que, pulverizada, se calla, como las otras.

( Cuaderno de doña Marga)