Día: 25 noviembre, 2015

Energía oscura

Esta mañana he subido al autobús en dirección al quiosco donde malgasto mis días y los sustento a la vez (paradojas del laburo), he visto una plaza libre al lado de una señora y hacia ella he ido sin dudar. Todo normal hasta que, una vez sentada, he podido comprobar que mi compañera de autobús era una mujer fuertemente dominada por la energía oscura. Dicho de otro modo: se expandía como el Universo.

Como es lógico he hecho un trayecto muy incómodo porque su fuerza expansiva me empujaba peligrosamente hacia el pasillo y comprimía todo el lateral de mi cuerpo serrano. Al principio he luchado de manera sibilina empujando con mi antebrazo el suyo y tratando de recuperar el espacio que me pertenecía o que yo creía que me debía de pertenecer porque ella parecía creer lo contrario. Imposible, la energía oscura de esa mujer era muy superior a la mía así que me he dado por vencida y me he resginado a hacer mi recorrido habitual encajonada y acosada por la mujer altamente expansiva. Además, desprendía mucho calor o energía térmica.

Dirás que cuento tonterías que no te interesan nada y que mis problemas en el transporte público son de lo más banal. Espera, hombre o mujer, que todavía no he llegado al desenlace y esto sólo era un preámbulo. Aunque incómoda y cabreada he elaborado una nueva teoría digna de un blog tan serio y de tanto rigor científico como este. Paso a exponerla sin atisbo de rubor : creo que el problema del ser humano es que está dominado por esa energía oscura, es ella la que le impulsa a expandirse, a querer para sí más espacio y territorio y todos los recursos contenidos en él, a imponer su materia sobre la materia de otros. Y quién dice materia (lo digo yo, Esmeralda), dice ideas, comportamientos, religiones, maneras de vivir la vida o de entenderla.

De ahí vienen todos nuestros conflictos, peleas, guerras, de nuestras ansias expansivas y por ahí vendrá también nuestra ruina. Porque cuanto más  nos expadimos más nos alejamos de los otros y solos estamos abocados al fracaso (me gusta esa frase). En cierto modo no es culpa nuestra, como hijos del Universo que somos copiamos el modelo paterno. Porque este tío que nos contiene no para de estirarse y estirarse. ¿Sabrá por qué y hacia dónde?

Yo ,no, pero la señora del asiento de al lado sí parecía tener claros sus objetivos. Qué viaje me ha dado la muy expansionista. Así le de un Big Rip.