Día: 7 febrero, 2016

Por el desagüe

El martes estaba lavándose la cara cuando la belleza, plas, se cayó al lavabo y  se fue  por el desagüe.

Desmontó el bote sifónico pero sólo encontró pelos, un poco de tierra, agua más bien turbia.

El jueves la vio en otra cara haciéndose la eterna y el sábado en unos brazos largos, se deslizaba por ellos como en un tobogán, riendo.

El domingo muy temprano estaba puesta en el amanecer, suave película que se fue diluyendo hasta desaparecer. Por la tarde la escuchó en una canción y de nuevo se esfumó. La esperó al atardecer y se presentó, sí,  pero pavoneándose con un vestido rojo y morado que luego se volvió negro, como si se burlara.

Si lo llega a saber no se queda tanto tiempo  mirando el gracioso remolino y pone rápido el tapón.

(Cuaderno de DM)