Día: 6 abril, 2016

Maestra Esmeralda

El Toni ya se ha vuelto al pueblo con su Cioran a cuestas, dice que tantos días sin vigilar el huerto puede tener consecuencias nefastas para sus cultivos. Digo yo que lo que puede tener nefastas consecuencias es sentarse a la vera de los tomates y las lechugas, porque el Toni se sienta, estoy segura, y leerles a las criaturas algún que otro pensamiento de ese señor.

“Nada merece la pena ser desecho, sin duda porque nada merecía la pena ser hecho. Así se desliga uno de todo, tanto de lo inicial como de lo póstumo”, ponte que dices mirando a las hortalizas. Pues no crecerán ni con todo el abono del mundo. Ya se lo he advertido, pero dice que soy estulta como yo sóla y que me vaya con él, pese a ello.

No por el momento, aunque la primavera es tentadora. Hoy hacía una mañana luminosa y resplandeciente y todo brotaba a mi paso y, al de cualquiera, que en eso las estaciones no hacen distingos. He llevado a la Morganina al parque y mientras ella se cantaba algo parecido a unas arias de ópera para dormirse, es una costumbre muy graciosa que ha adquirido, yo me aproximaba al quiosco de la Esme con la intención de pasar el rato lo mejor posible. Es una de mis aficiones, pasar los ratos bien y luego ya se verá.

Estaba muy febril pegando carteles por su quiosco y aledaños, es decir, en unos árboles que tiene alrededor. Me acerco y leo con estupor: “Maestra Esmeralda. Vidente, medium, arregladora en general.
La poderosa maga con más de 30 años de experiencia en todos los campos de la resolución de conflictos, problemas menores y mayores. Ha resuelto miles de casos difíciles en todo el mundo. No espere más, no sufra más, no se queje más, leches. Soluciono donde otros fallan. Tengo los espírituos mágicos más rápidos que existen. Recibo todos los días. ”

Digo, Esmeralda, ¿qué es esto, has vuelto a las andadadas de pegar timos al personal? Mira que te puedes meter en un lío, esto no es ético, puede que ni siquiera sea legal y desde luego nada estético, qué cartelería más chapucera, hija.

Si alguno pica es su problema, ¿no puede el maestro Sanusi, ese que dice que viene de una tribu africana y que se publicita en unos papeles muy cutres que te dan en el metro? Pues yo también puedo ser una cutre de cuidado, africana no, ahí me gana. Se trata de cerrar el círculo. Este blog empezó con nosotras montando un tinglado de adivinación del porvenir, bien está que termine tal y como se inció. Te estoy dando pista, ya puedes despedirte que nos vamos.

¿A dónde?

Eso es lo de menos, el caso es desaparecer, estamos muy vistas y duerme ya a esa niña que grita como una reposeída. Si quieres le hago un hechizo con mis artes de maga para todo que lo mismo te quita un dolor de muelas mandándote al dentista más cercano, que te arregla la cisterna recomendándote a un fontanero, que te duerme a un niño cantor insoportable.

Ya lo entiendo, vas a ser como un google pero en carne y hueso, por si se da el raro caso de que no tengas conexión a internet y te acucie algún problema o necesidad, ¿sí o no?

No sé, puede que sí y puede que no.

Qué arcana te veo, maestra Esmeralda.

Es lo que me corresponde en este nuevo papel, ambigüedad máxima. ¿A que lo bordo? Y ahora despídete.

Que no quiero, Esme, todavía no.

Pues no tardes mucho que hueles a chamusquina, es el primer consejo que te doy como maga de alta gama. Son diez euros y ponle el chupete a la Reina de la Noche.

No sé qué habrá querido decir con eso del olor, sinceramente.