Día: 7 abril, 2016

Corrupta en potencia

Si la Esme quiere que cierre el blog a lo mejor es para que no pueda dar fe, cual notaria sin titulación, de sus fracasos empresariales. Digo yo que ese puede ser uno de los motivos. Y es que este último negocio de la adivinación y los arreglamientos de problemas varios no pinta demasiado bien, dada la actitud con la que lo está enfocando.

Esta mañana ha llegado la primera clienta y esto es lo que ha sucedido. Buenos días, ha dicho la mujer dirigiéndose a la Esme, ¿es usted la maestra Esmeralda?

Sí, ¿qué pasa?, va y le contesta ella de muy mal talante. Y por lo bajo ha mascullado, ya empiezan a fastidiar los gilipollas.

Pues que me gustaría saber un poco de…, pregunta la pobre como con miedo ante tamaña bruja malhumorada.

¿De qué?, rapidito y abreviando que no tengo toda la mañana, le responde la Esme sin dejar de leer en su pantalla noticias de corrupción generalizada y otras desgracias del mundo y de bufar y resoplar a la par.

Digo yo que una maestra adivinatoria y arreglatoria debería mostrar un poco más de paz interior y serenidad para ser creíble y no esos cabreos manifiestos que se engancha ella.

Pues del amor, del dinero, de la salud, lo típico, dice la demandante de augurios un tanto cohibida.

A ver, le suelta la Esme, déjame que te mire las manos y el iris. Y hace como si fuera una doctora de las antiguas, de las que examinaban el cuerpo de los pacientes y no los resultados de los análisis en la pantalla del ordenador.

Sí, vale, ya lo he visto, dictamina a toda prisa: el amor llamará a tu puerta y tú le abrirás. Luego volverá a llamar para que le dejes salir y si te he visto… eso es así. Del dinero, si no lo tienes a estas alturas de tu vida y nunca lo has tenido, olvídate, seguirás paupérrima como la mayoría y de la salud, qué quieres que te diga, la tendrás hasta que dejes de tenerla. Finalmente, morirás. Deja tu donativo, que pase el siguiente.

Digo, Esme, ¿pero qué siguiente?, si no hay nadie más y creo que no lo habrá si sigues asi de borde. ¿Por qué le has dicho todo eso tan feo? Antes repartíamos ilusiones como la lotería y esperanzas en el futuro como la religión. Ahora, ¿qué estás repartiendo? Eres una chunga.

Calla, me dice, voy a montar una sociedad fantasma, es la última moda y yo no me quiero quedar atrás, estoy rabiosa, todos se forran menos yo. Esto de la maestra Esmeralda es un negocio de pobretones desesperados. Puestos a dar el palo démoslo a lo grande. Cuéntales a todos esos que soy una veleta, una inconstante, una chiflada y una corrupta en potencia. Si no salgo en los papeles de Panamá no es por honradez, es por falta de medios.

El caso es que no entiendo tanta ambición para cuatro días que vamos a vivir, ¿y si me hago santa y reparto lo poco que tengo entre los más desfavorecidos?

Señora, señora, ¿quiere un polo de limón?, se lo regalo. Niño, guapo, toma gratis la bolsa de chuches, eh, tú, runner, ¿quieres una bebida energética?, te invito que tengo que dar de beber al sediento. Qué plenitud, recibo más de lo que doy, soy buena, qué bonito es esto, pero qué de chorradas estoy diciendo, serán los efectos secundarios de la santidad. Y ahora vete y escríbelo en el blog, si eso te divierte.

Y sí que me debe de divertir porque es justo lo que estoy haciendo.