Día: 11 abril, 2016

Santa de atar

Pues sí que le está durando esto de la santidad a la Esme. Si empezó el jueves y hoy es lunes lleva ya cinco días sin cambiar de fijación y eso, para ella, es un logro digno de mencionar. Por eso lo estoy mencionando. Por eso y porque es una santidad muy rara. No sé qué pensar.

Buenos días, hermana Eva, me dice cuando me ve llegar, con una sonrisa tirante como de paz espiritual de lo más forzada. Estoy aquí adecentando el hermano quiosco antes de empezar mi jornada laboral, Dios mediante. He pasado un muy buen fin de semana en compañía de mis hermanos hijos vagos, de mi hermano padre cansino y de mi hermano novio dueño del mando a distancia. ¿Y qué tal tú, has descansado de los afanes y esfuerzos diarios, alabados sean?

Oye, Esme, le digo, está muy bien que te vuelvas buena porque bondad es precisamente lo que falta en este mundo pero, ¿es necesario que a todo le pongas delante eso del “hermano”?, es que, no sé, queda raro y poco natural.

No sé por qué, hermana amiga tú qué sabrás, si lo digo es porque me siento en comunión con todos los seres y serecillos que pueblan el mundo, me estoy hermanando, ¿no se nota acaso? Y lo que quiero es que se note, ¿para qué me voy a volver santa si nadie se da cuenta? Aparte de ese detalle, ¿aprecias algún cambio en mí?, me pregunta juntando las manos como si orase y elevando al cielo sus, desde hace cinco días, píos ojos.

En realidad no tanto. Y es que es verdad, yo la he visto igual que siempre, trastornadilla pero muy entrañable.

Vamos, no me jorobes hermana Eva, con el esfuerzo que me está costando domar mi temperamento, me desanimas si me dices que no aprecias ningún cambio en mi persona. No importa, los santos siempre fueron incomprendidos y hasta perseguidos. Persígueme si se te antoja, es más, me vendría bien que lo hicieras. Voy a conectarme al hermano internet mientras tú me acosas y martirizas, ¿se te ofrece algo más?

No, Esme y no creas que voy a perseguirte ni a martirizarte, con lo cansado que tiene que ser eso, tengo que dormir a la Morganina que hoy tiene la mañana muy inquieta, le respondo observándola por si se postra en el suelo de hinojos o levita o hace algo así aparatoso como de santa profesional, lo cual le pega bastante (por lo del aparatoso). No sé si le ha gustado mucho que la observara con tanta atención, creo que no

¿Tengo hermanos monos en la cara o qué? No entiendo a qué viene tanta vigilancia. Si me he decidido por la santidad, loado sea todo , es porque quiero contrarrestar con mi humilde aportación el exceso de maldad humana, que es mucha y ya empieza a repugnarme. Necesitamos más personas buenas, únete a mí y formemos un bondadoso dúo que luche contra el mal a base de incordiar, principalmente. Esta última parte es la que de verdad me gusta, lo reconozco.

¿Cómo podríamos llamarnos? Tal vez las santas moscas cojoneras, ¿te gusta? Aunque, ahora que lo pienso, tú ya eres buena persona, pero no tienes mérito porque te sale naturalmente, sin esfuerzo por tu parte. Pero yo sí tengo mérito porque me está costando muchísimo esto del camino hacia el bien. Es aburrido, no está pagado y encima no me salen los milagros.

Qué pena, Esme, con lo bonito que sería que fueras milagrera, tienes que intentarlo más, acabas de empezar como quién dice, persevera.

Pero si llevo toda la mañana intentándolo. Mira, lo voy a intentar otra vez, quiero que se calle el del acordeón, atiende: hermano acordeonista, deja de tocar de inmediato que me tienes hasta las narices con la misma cancioncita de los cojo…, perdón, de las gónadas benditas. Amén.
¿Ves? Nada, el tío dale que dale a la primera estrofa de cielito lindo. No me sale y sin milagros no soy santa de verdad, qué asco.

Es que es un milagro un poco raro. Si intentaras curar a alguien, eso sí estaría bien, mira a ese de las muletas que viene por ahí, por ejemplo, prueba a ver.

Si hombre, ni que yo fuera una santa traumatóloga. Pásame a la Morganina, deja que la niña se acerque a mí. ¿A que te la duermo? Duérmete, hermana niña, duérmete ya, que viene el Coco Corrupto y tus bienes se llevará y tu planeta manchará y a los pobres ignorará ¿Ves? Se ha dormido. Considéralo un milagro, el primero, más no el último que haré. Y ahora voy a dar las gracias por todos los dones que me han sido concedidos y de paso a pedir que se me conceda alguno más, leches, que están los dones muy mal repartidos ¿Te pones conmigo a agradecer para luego pedir? Pedir a secas queda feo, como de ansiosa.

Me hubiera gustado participar, pero tenía que marcharme ya. Una cosa os digo: lo de la niña no ha sido milagro, la Morganina ya estaba dormida antes de caer en los brazos de la santa incordio de atar.