Día: 18 abril, 2016

Paquita la enredadora

Encima de mi cama vive una araña. Se llama Francisca pero ella prefiere que le llamen Paquita, dice que Francisca suena demasiado imponente para una araña de pequeño tamaño. Es verdad, Paquita es muy chiquitaja, con un moñito negro en su cabeza de alfiler y zapatillas de fieltro en cada una de sus ocho patas.

Ya no sé qué ponerme en los pies, se queja, todo me hace daño. La pobre tiene artrosis y aún así, qué dominio hilvanando, cómo teje Paquita.

Es que llevo toda la vida haciendo lo mismo, me sale mecánico, dice quitándose importancia porque normalmente es así, muy modesta y poco dada a querer llamar la atención. Claro que no todo son cualidades. En ocasiones, Paquita es una entrometida y una cotilla, sobre todo por las noches. La de veces que se lo he dicho: haz el favor, bonita, de no meterte en mis sueños y ponerte a enredar por ellos con tu seda pegajosa. Los líos que me armas, patilarga.

Esta noche,por ejemplo, ha mezclado la cara de un antiguo novio con la de mi padre, la casa donde vivía de pequeña con el Palacio de la Moncloa, me ha quitado los pies y en su lugar ha puesto unos huesos de jamón como los que se echan al caldo.

Ya está bien, Paquita, le he dicho al despertar ¿no tienes nada mejor qué hacer por las noches, no puedes atrapar moscas y mosquitos como todas la arañas? Vaya nochecita que me has dado, si sigues así te voy a dar un papirotazo que verás dónde te mando.

Mi nombre completo es Francisca de Goya y Lucientes, me ha contestado tirándose el folio, al temer por su vida. Luego, como si con ella no fuera la cosa, se ha puesto a tejer su tapiz geométrico. Lo cierto es que una artista verdadera y me maravillan tanto sus obras que cómo voy a matarla, ni a ella ni a ninguna de sus amigas, sería un crimen de lesa aracnidad.

(Cuaderno de DM)

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