Día: 20 abril, 2016

Vosotros los de ahí

Estaba esta mañana cantando una coplilla popular por amenizarme la labor, en concreto esa que dice “arriba, abajo, que a mi novia le he visto el refajo”, cuando el sonido impertinente de un mensaje de guasap ha interrumpido mis faenas. Era la Esme mandándome el icono del grito, así, a secas. He pasado de ella porque cuando se aburre en el quiosco acostumbra a lanzar iconos como el que da de comer a las gallinas, si se me permite el ejemplo.

Pero al momento: otro mensaje, esta vez con tres iconos del grito seguidos. Por corresponder le he mandado la berenjena y un paraguas con lluvia porque hoy llueve. La berejena no sé por qué. Ella me ha contestado con la pistola apuntando a una cabeza de mujer, he intuído que la mía, y una frase simpática que decía: ¿eres tonta o te lo haces? Tengo problemas. Llámame tú que para eso tienes tarifa plana. Y el icono del besito para suavizar lo de tonta, supongo.

Me he metido en el baño, he abierto el grifo y he tirado de la cadena para que el ruido acuático mitigara el mío propio y he procedido a llamar a la Esmeralda en angustiosos apuros.

¿Qué te pasa, Esme, algún problema?

Más de uno y más de dos pero por centrarme en el de hoy: me he atascado en el encabezamiento de la misiva galáctica. Ya no es por el patronímico en sí, he decidido llamarles los de Alfa Centauri y dejarme de líos, pero mi duda es: ¿cómo van saber que me dirijo a ellos si ese nombre se lo hemos puesto nosotros?, ¿cómo van a saber ellos que son los de Alfa Centauri si su terruño se llamará de otra forma? Y eso me pasa, que me he bloqueado con la denominación de origen y llevo toda la mañana sin avanzar.

Bueno, Esme, en realidad sólo son las nueve, como mucho llevarás media hora. Tampoco es tan importante eso, tú sigue y ya luego arreglas el principio, lo importante es tirar del hilo. Y de la cadena para que no me oigan. Tiro, no te asustes.

Sí que es importante, se pone ella toda obsesionada, y mucho, porque el tiempo apremia. Tengo que tener el mensaje preparado para mandarlo dentro de una de las nano naves de Stephen Hawking. Y no lo digas por ahí ni en el blog, que me copian y todos van a querer mandar sus propias sondas con las chorradas más variadas, menuda es la peña.

He querido hacerla aterrizar, aún antes de que haya despegado, pero me ha sido imposible. Digo, Esme, este nuevo proyecto tuyo, ¿no es un tanto irrealizable?

Lo que nos hace únicos es trasncender nuestros límites, me contesta con una frase que sospecho plagiada.

Pues tú los transciendes cada cinco minutos, Esme, eres uniquísima. Pero por ayudarte te diré que te dirijas a ellos como vosotros los de ahí, eso no les puede molestar, no estás minitiendo y vale para todos los que estén, sean del barrio de Alfa Centauri o de algún otro andurrial.

¿No te parece demasiado impersonal?

No, está muy bien y te tengo que dejar ya que si tiro otra vez de la cadena se van a creer que tengo diarrea motora.

Qué pesada es cuando se obceca la santa maestra traspasadora de límites.