Día: 26 abril, 2016

Pues sí que estamos buenos

Estoy empezando a pensar que por algún motivo que desconozco atraigo especialmente a las personas ligeramente trastornadas. O es eso o es que el trastorno, llamémoslo así, es tan frecuente que todos llevamos a nuestro alrededor satélites chiflados. Pero qué digo de satélites, ni oír hablar quiero de nada que tenga que ver con el espacio. Bastante tengo con la segunda epístola a los alfacentaurenses que se está escribiendo la Esme.

La de las epístolas es una y el otro es el Toni que ya está aquí otra vez, según él porque tiene que resolver unas gestiones. No sé qué gestiones serán esas que se resuelven desde el sofá y leyendo libros. Y no cualquier libro, sus lecturas siempre tienen que versar sobre el fin de nuestras vidas, la poca importancia de todo en general, la brevedad de la existencia y la cercanía de la muerte.

“Nada permanece de nada. Nada somos. Leyes hechas, altas estatuas, odas acabadas, todo tiene su tumba”, se nos pone esta mañana en el desayuno en vez de decir cosas normales como, ¿qué tal habéis dormido? o pasadme el azúcar. Yo ya estoy acostumbrada a sus desvaríos pero a la Miranda-Noe la tiene patidifusa.

¿Qué dice de tumbas a estas horas de la mañana?, madre mía, si para morirnos anda que no nos queda. ¿Te gusta cómo voy hoy, Eva?, me he puesto ya de primavera total, me dice levantánose de la silla y haciendo una postura muy rara con un brazo para arriba y una pierna del revés. Ella lo llama posado y yo alto riesgo de escoñamiento, con perdón.

“Florece la variada primavera y los campos alégranse. Más en cada campo duerme su otoño y el invierno acecha a la azucena que ignora que la muerte es cada día”, salta el Toni sacando de su nuevo libro este pasaje escogido.

No he entendido nada pero que tienes muy mala leche, Antonio, eso sí, se enfada la Noe deshaciendo su pose de primavera total.

Podría poner más ejemplos pero no los pongo que si queda la entrada muy larga no se la lee nadie. Eso es así, me lo han dicho blogueros de reconocido prestigio. Tenemos el blogroll como lo tenemos, hasta los topes, y no da uno para endosarse a diario tantos parlamentos, así que brevedad que somos muchos. Y dicho esto, no hago ni caso y cavando mi propia tumba, que diría el Toni, sigo hablando.

Porque para colmo, en casa de la Patricia he escuchado un llanto tras su puerta. No es que yo sea cotilla, sólo curiosa de la idiosincrasia humana, por eso he tenido que ir a poner la oreja.

A veces no sé qué sentido tiene todo esto, he oído que le estaba diciendo entre gipidos a su amiga la Poncho. Venga, venga, no le des más vueltas, ¿te alíneo los chakras?, le ha propuesto ella.

¿Qué será a lo que no tiene que darle más vueltas?, qué curiosidad antropológica me ha entrado. No lo sé, pero de lo que sí estoy segura es de que más de uno y más de dos necesitaría una alineamiento de esas cosas, o de otras, ya que nos ponemos. Y si duele, pues que duela.

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