Día: 9 junio, 2016

Revolución

Ya está bien de tonterías, hombre, que no puedo más. He vuelto y con ganas de liarla. Yo a esta le monto una revuelta pero en su mismísima cocina. Derrocamos a la lianta y nos ponemos nosotros, los personajes llanos, a gobernar. Pero lo primero que voy a hacer es apagar el insoportable fado con el que nos lleva torturando toda la mañana. Utiliza métodos que ni en Guantánamo. Ya está, ¡qué paz!, diez veces ha oído el mismo, es obsesiva compulsiva, luego dirá que está melancólica y con saudade. Pues hija, ponte a Metálica.

Pero antes de la revolución viene el saqueo. Eso es así. A la nevera que voy, a ver qué tiene que nos pueda interesar. Bien, birras para el Toni, yogures para el Jacobín, chocolate para doña Marga y jamón para Eva. Alucino, lonchas de jamón a un euro. “Con Navidul no te la juegues”, pone en el paquete. Pero con la Esme sí te la vas a jugar, por tacaña. Que menos que un buen ibérico, so cutre.

A ver si alimento a estos de abajo y se motivan para secundarme en la insurrección. Mi plan es mandarla lejos, a ella y a su nueva familia, y volver a tomar las riendas. Nosotros éramos mucho más graciosos y entrañables que esta peña setentera, estos son un muermo, seamos sinceros. La niñita es una petarda del diez y el resto, pues lo mismo.

El caso es que lo tengo difícil porque los otros están contentos con su situación. Eva dice que tiene justo lo que quería, vivir eternamente con el Toni y sin tener que trabajar. El Toni igual, eso de no dar palo al agua le pone de muy buen humor, si hasta está simpático y chistoso. Doña Margs feliz por haberse librado de la residencia, el Jacobín lo mismo pero del colegio y Patricia y su amiga, tan idiotas como siempre, meditando por las esquinas.

Por mucho que les grito, venga, vamos ¡a las barricadas! no me hacen caso. Igual es que es una consigna un poco pasada de moda y tengo que actualizar las arengas. Qué vagos son todos y eso es porque ella nos traspasa rasgos de su personalidad, como es vaga, pues sus personajes también. A mí no, yo no tengo nada en común con semejante mamarracha, espero.

Pues la pienso montar aunque sea en solitario, en plan guerrillera autónoma. Para empezar le voy a esconder a la lianta el ipad churretoso con el que escribe. Verás qué disgusto se lleva sin su droga, aquí, en el cajón de los peines donde nunca mirará, por lo menos que se pase tres días sin escribir y así nos vamos posicionando. Ese es mi plan: salir del zulo, colocarnos cada uno en nuestro puesto anterior y empezar a hablar otra vez como si nunca nos hubiéramos callado.

Peligro a la vista, viene y con una tabla de la plancha en brazos. Apasionante, de verdad, vida glamourosa la suya. Yo me largo, no se me vaya a pegar algo, pero volveré y con refuerzos. Los Fernández tienen los días contados, eso fue un golpe de estado y voy a restablecer el orden constitucional pese a quién le pese. Panda golpistas…