Subida al pico

Dos o tres veces en el verano hacíamos una excursión hasta la cima del monte. Subir al pico lo llamábamos. De guía montañero hacía el tío Andrés, uno de los hermanos de mi madre, un señor muy simpático y didáctico, nada que ver con el otro tío, el ogro. Pese a que le sobraban algunos kilos estaba en forma, él se subía al pico todas las mañanas, salía de madrugada y cuando volvía nos traía churros para desayunar. La comida le importaba mucho, por eso llevábamos tantos bocadillos en esa excursión. También le importaba irnos enseñando cosas por el camino sobre la flora y fauna autóctona. La verdad es que no le hacíamos ni caso, algo se nos quedaría, pero poco, tal vez la afición por aprender después, en ese momento no era nuestro objetivo y cuando nos hablaba de plantas, árboles o pájaros, desconectábamos.

En el camino hasta el pico había tres hitos: los árboles enamorados, las rocas con forma de tetas y la tumba del desgraciado niño Pedrín. Nos gustaba repetir exactamente el mismo itinerario y que no se modificara nada respecto a las veces anteriores. Cuando eres niño te gustan las pautas establecidas, no necesitas novedades, será porque todo es nuevo.

Los árboles enamorados eran dos castaños que parecían volcarse uno sobre el otro formando por arriba una cúpula verde, llena de sombra. En realidad no se llegaban a tocar y si te fijabas bien entre las ramas se dibujaban ríos de aire. Pero no nos fijábamos bien porque precisamente lo que nos gustaba era que se abrazaran. Uno ve lo que quiere ver.

Mis hermanos lo que querían ver era dos tetas gigantes en las dos piedras redondas, un poco más arriba de los castaños enamorados, y también las veían. Todos las veíamos y nos subíamos encima y las tocábamos para reírnos. Esas risas eran importantes porque ya nos acercábamos al tercer hito: la tumba del desgraciado niño Pedrín.

Qué angustia me daba ese lugar. Era una cruz de piedra con tres escalones, en el primero estaba escrito “aquí yace el desgraciado niño Pedrín”, en el segundo escalón se leía “Bravo y Bravo” y en el tercero, “víctima del cruel salvajismo”. Pedrín había sido un niño del pueblo, monaguillo para más señas, al que alguien asesinó un día nevado de diciembre de mil ochocientos algo.

Nunca entendi muy bien el “Bravo y Bravo”, ¿estaban contentos porque habían encontrado el cuerpo y lo habían podido enterrar o es que aplaudían el cruel salvajismo? Luego resultó que eran los apellidos del niño pero de eso me enteré mucho después. No me gustaba demasiado pararme ahí, sentía una mezcla de pena y miedo. Mis hermanos y primos decían que de noche se oía la voz gimiente de Pedrín, pero era mentira. Tampoco tenía mucho sentido que el que nos diera miedo fuera el desgraciado Pedrín, un muerto, más bien nos tenían que haber asustado los vivos capaces de hacer algo así.

Menos mal que enseguida continuábamos subiendo, mi tío debía de tener ya hambre, los bocadillos nos los comíamos en el pico, y nos azuzaba para que fuéramos más rápido. A medida que ascendíamos me olvidaba de Pedrín y su desgracia. Era tan bonito el monte, sus olores a pino y jara pegajosa, sus sonidos de pájaros, la sensación de libertad al ir dejando atrás el mundo conocido que el desgraciado niño, asesinado a los ocho años, se esfumaba.

Otro problema más terrenal e inmediato me preocupaba: no llegar la última para así no tener que aguantar las burlas de mis hermanos. Imposible, siempre llegué la última a la cima y si quería imitarles trepando por las rocas para acortar como hacían ellos, solía caerme. Pero que era patosa también se me olvidaba arriba,al comerme el bocadillo mirando ese horizonte inmenso que se extendía delante.

Aunque solo fuera por unos momentos nos sentíamos poderosos, el mundo parecía nuestro y la vida, la mucha vida que nos esperaba todavía, cargada de emociones, alegrías y dolores, aunque eso todavía no lo supiéramos, también nos pertenecía como un regalo sin abrir.

Anuncios

69 comentarios en “Subida al pico

  1. Que maravilla esas excursiones de cuando se es niño y que bien lo relatas, entrañable y tierno, con el misterio de todas esas leyendas alrededor, casi me he sentado con vosotros a vislumbrar el horizonte comiendome el bocadillo.

    Besos.

  2. Me gustaría ver los ríos de aire entre los árboles enamorados, pero me llama más la atención las piedras en forma de tetas, llámame hombre 🙂

    PD. Pobre Pedrín (Bravo Bravo)

  3. Maravilloso relato, con esas tres intrahistorias, y magistralmente narrada, yo también me he podido sentir haciendo la ascensión, disfrutando de los paisajes y llegando hasta la cima del pico. Qué bonito lo de los árboles enamorados, curioso y gracioso lo de las tetas y escalofriante lo del niño Pedrín. Gracioso el apunte del “Bravo y Bravo”. Desde luego que este tipo de excursiones y disfrutar de la naturaleza es algo muy hermoso, una de las cosas más bellas e inolvidables que uno puede experimentar. Magnífico el último párrafo también…”aunque solo fuera por unos momentos nos sentíamos poderosos, el mundo parecia nuestro…”.

    1. Es verdad, la naturaleza pocas veces defrauda menos cuando se pone violenta y te manda huracanes, terremotos o inundaciones.
      Me alegro mucho de que te guste el relato, hoy no me puedes poner grifos, fontaneros ni marujas en bata, jejeje.

      Besos.

  4. Que sin ser excursión recuerdo los días de todos los santos en el cementerio de la Almudena, como me gustaba ir leyendo lápidas … Siempre las que tenían foto, porque imagino, sino no empatizaba Jjj
    Un beso

  5. Claro que el comentario de Chaly me hace pensar que, si eran montañas con forma de tetas, si el pico no sería en realidad el Monte de Venus. Y hablando de montañas sugerentes, ahí va. Éstas no creo que fueran las de tu excursión, pues se encuentran en China. Los pezones son magníficos, sencillamente…

    Y éstas están en Nijar (Almería), el cerro de los Frailes. Prefiero las tetas chinas…

    Ahora que ha salido el tema, hace unos meses me encontré dos fotografías tan, tan sorprendentes que tuve que descargármelas. Voy a buscarlas porque las tengo en alguna carpeta, y verás que como mínimo llaman la atención…

  6. Las he encontrado. Son absolutamente sorprendentes, y parece que no son las únicas, hay más en la naturaleza en diversas partes del mundo. Pareidolias con connotación sexual. No hace falta decir a qué recuerdan…

  7. La verdad es que da igual lo que cuentas lo cuentas tan bien que enganchas. Te lo digo en serio. Me encanta como escribes.
    Besos, aunque he leído que hoy no estás para moteles y brincos, bueno, quizá mañana… (no conmigo, entiéndase que no te estoy proponiendo nada, que tú eres capaz de entender cualquier cosa…)

    1. Muchas gracias, Celia.
      No, hoy no tengo el día, acabo de volver del dentista y he sido sometida a cruel salvajismo como el pobre Pedrín. Como para brincar , jajajaja.
      Eres majísima y me caes requetebién. (No para el motel)

  8. Infancia es la época de grandes y asombrosos descubrimientos que te quedan en tu memoria para toda la vida.Lo maravilloso de ello es que te parecen tan sorprendentes y maravillosas y para los adultos no significa nada.Pues…nuestra infancia es la fiesta que siempre esta con nosotros. Un precioso relato más. Besos.

      1. En mi infancia durante solamente un dia me sucedian un montón de cosas increibles que me dejaban sin respiración. Ahora no tanto….pero suceden..he!!

  9. Totalmente cierto que, cuando somos pequeños, las actividades que nos gustan tienen que repetirse siempre de la misma manera, como si cualquier variante en el proceso fuese a estropear la diversión.

    Menos mal que has aclarado lo de “Bravo y Bravo” porque yo también me había quedado con la intriga… Besotes!!!

    1. Eso es la interpretación tan buena que le has dado tú, a mí ni se me había ocurrido que hubiera todo eso. Gracias, Antonio. Te debo lecturas, en cuanto pueda me pongo a ello que he visto que tienes relato nuevo.

      1. Jajaja, no me debas nunca nada de eso. Yo también tenía remordimientos contigo, cuando me salen un par de días complicados me descentro por cuatro, ya ves, no me lo tengas en cuenta. Eres fija en plantilla, esto no es una librería de chichinabo como la Izquierdo.

  10. Anda, es el mismo monte que veo desde mi ventana! Pobre niño Pedrín, es tema de conversación cuando llegas de fuera, te estremece y te apena.
    Un besito de una gurriata de adopción😘

      1. Siii, verdad? Fresco tenemos las noches que sopla el vientecillo serrano. Esta semana andamos con tormentas por la noche, hacía mucho que no veía tantos rayos.
        Bs

  11. 😀 😀 😀 😀 perdona que me ría, pero lo de Bravo y Bravo me ha parecido genial. La de veces que de pequeños escuchamos, leemos y suponemos algo y luego, con el tiempo, nos damos cuenta de que no era lo que creíamos. ¡Magníficas excursiones de nuestra infancia! Hoy los niños se suelen cansar de andar cuatro pasos y prefieren la realidad virtual 😀 😀 😀

    1. Jajaja, tanto tiempo pensando que aplaudían por algo y luego eran los apellidos. Tengo que reconocer que esas subidas tan empinadas no me gustaban mucho, llegar sí y la bajada.

      1. 😀 😀 😀 La de vueltas que le darías a esa contradicción. Pero es que vaya unos apellidos. Podía haberse presentado a un concurso que hicieron hace tiempo en una revista de apellidos raros.

  12. El campo está lleno de referencias a otras personas que pasaron antes que nosotros. Recuerdos, cruces, piedras, grabados en las rocas, instrumentos, ruinas… Unas significan el fin de alguien, otras son señales que alguien dejó con la esperanza de volver un día, otras inscripciones que significaban pertenencia, otras construcciones desvencijadas que albergaron vida. Casi siempre del regalo de la vida queda algo que, al que lo encuentra, le sugiere más paso que permanencia.
    ¿A cuántos de los amados lugares que he ido, no volveré jamás? Pero siempre los miras como si fueras a volver… No te haces a la idea de marcharte, nunca.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s