Día: 13 septiembre, 2016

Esquinazo

Bah, tristeza, qué pesada eres, te has empeñado en bajar a mi lado las escaleras del metro, en esperar conmigo en el andén, en mirar a la vez que yo el panel donde indica próximo tren tres minutos, dos,uno. En entrar al vagón pegada a mi vestido, tu mano sudorosa sobre la mía, sujetando la misma barra.

Has jugado a pasearte por todas las caras, por todas las superficies, a dejar polvillos tuyos por cada hueco y rincón. Mirase donde mirase, ahí estabas con tu rostro lánguido y siniestro, susurrando feas palabras.

Por dentro también te has metido, justo en el centro del pecho, concentrada como una piedra dura, egoísta, sin dejar pasar ni siquiera al aire ¡Ay!, que casi me ahogas.

He salido corriendo a la luz, tú detrás, corriendo también, rabiosa. Las nubes pasaban suaves, lentas, disfrazadas de ti hasta que al torcer la valla del colegio, de la mano de un viento húmedo, te he dado esquinazo .

Por la acera te has quedado, trapo viejo, piel muerta. Un tropel de zapatos colegiales pisándote con su trote alegre te ha disuelto. Ya eres solo una mancha negra sobre el asfalto, igual que un pegote de chicle reseco.

(Cuaderno de DM)