La Eufrasia

Durante toda mi infancia me acompañó una muñeca muy fea. Era una muñeca con los pelos de punta, imposibles de peinar por estropajosos, y manca después de que mi hermana la tirase por la ventana en un ataque de furia. Mis hermanos la llamaban la piojosa o la Eufrasia, como una de las locas de nuestro barrio. La Eufrasia verdadera era una señora que se pasaba todas las mañanas sentada en la mesa de una cafetería con un despertador. Lo sacaba del bolso y lo ponía al lado de la taza de café. Si la mirabas, te llamaba puta pero solo moviendo los labios, sin voz.

Me daba tanta rabia que le hubieran puesto el nombre de esa loca a mi muñeca y se me notaba tanto que cada vez se lo llamaban más, hasta que se quedó con la Eufrasia por derecho consuetudinario.

Fue una muñeca muy maltratada. Cuando me querían fastidiar, por aburrimiento o porque sí, la secuestraban y solo la podía recuperar previo pago de rescate, pero antes la estrellaban contra las paredes o la lanzaban contra el techo para aumentar el precio de la extorsión. Y yo siempre pagaba, en especie porque no tenía dinero o con trabajos forzosos.Por avenirme a pagar desde el principio, el secuestro se repetía con frecuencia. Es que no sabía vivir sin mi muñeca fea.

La Eufrasia también era muy pobre, solo tenía un vestido de lana verde lleno de bolas y enganchones y no llevaba zapatos. La quería mucho,pero también me portaba mal con ella cuando estaba de mal humor y yo estaba bastantes veces de mal humor. La infancia no es necesariamente más feliz que otras etapas de la vida, también tiene sus rincones oscuros y sus penas por mucho que para un adulto parezcan tonterías. Ya desde pequeños la felicidad viene y va.

Cuando yo no era feliz, la Eufrasia tampoco lo era. La castigaba dentro de un cajón que cerraba con mucha violencia y ahí se quedaba sufriendo, medio ahogada, hasta que me compadecía. Si me dolía algo, a ella también le tenía que doler pero los remedios que le aplicaba para curarla eran mucho más crueles que los que me daban a mí. Le puse muchísimas y dolorosas inyecciones y también la operé de un ojo, el que me solía doler, de apendicitis y del corazón, como a mi abuelo.

Si me ponían deberes, la Eufrasia también los tenía que hacer, conmigo al lado dándole órdenes y espiando sus fallos.Las matemáticas se le daban fatal y por no saber resolver los problemas de la distancia entre dos trenes que se cruzan y de los sacos de trigo del odioso agricultor, se quedó muchas noches sin cenar y sin dormir, sentada en una silla con el libro abierto delante. Era tan chapucera con el lápiz y lo apretaba tanto para escribir que le salió un callo en el dedo medio. Por eso llevaba siempre una tirita, para que no se le viera ese defecto.

Cuando a una de las brutas de mi clase, Mari Luz, le dio por entretenerse en los recreos dándome empujones y quitándome el bocadillo, las otras muñecas empezaron a pegar a Eufrasia. La estuvieron pegando durante bastantes meses hasta que logró defenderse y mató a dos. Ya tenía historial delictivo, Eu, la asesina manca.

Claro que también tuvo sus momentos felices, leíamos juntas cuentos, se bañó en la piscina y en el mar,se columpió y bajó por el tobogán. Tuvo,por obra y gracia mía y sin necesidad de parto, un bebé mucho más grande que ella que siempre estaba durmiendo. Y atada con una cuerda subía y bajaba desde el balcón a la calle, haciendo algo así como puenting.

La Eufrasia se murió cuando nos cambiamos de barrio, mi madre la tiró a un contenedor y dijo, ¡por fin nos deshacemos de este zarrio! Falsamente me reí como si no me importara, porque ya era un poco mayor para jugar con muñecas. La verdad es que esa noche, en la casa nueva que además no me gustaba, lloré. Y a la siguiente y a la otra y hasta una semana entera. Luego empecé el curso en otro colegio, mixto por primera vez, y me olvidé de ella por completo. Una pena que se muriera sin saber lo bonito que es enamorarse del compañero de pupitre y pasarse la clase mirándole de reojo mientras el profesor habla de no se sabe qué, borracha sin haber bebido.

Anuncios

55 comentarios en “La Eufrasia

  1. Pobre Eufrasia que niñez más… iba a decir mala, pero quizás no es la palabra exacta, desdichada quizás. ¿Es lo malo equivalente a desdichado? si pero no, supongo.

    PD. En el Instituto tenía una profesora de griego, la Charo, que llevaba un despertador a clase y también lo ponía encima de la mesa.

    1. Un poco desgraciadilla sí que fue pero, bueno, también fue muy querida, de una manera un poco rara, eso sí.

      Pero el despertador de la Charo tendría algún cometido, ¿o no? El de la Eufrasia verdadera me parece que no, solo estar ahí, con ella.

      1. Supongo que para indicar el final de la clase, pero no recuerdo oírlo sonar nunca. Era un poco rara, contaba las baldosas mientras paseaba por la clase, o nos daba esa impresión porque iba pisando de una en una con mucho cuidado.

      2. No, no copiaba, era muy silenciosa y cuando menos lo esperabas la tenías detrás de ti. Si le caías bien te aprobaba sin más, y yo con mi legendario savoir faire lo tenía fácil.

  2. Eufrasia Catafalco. Otra para tu tremendo santoral. El nombre define ya todo un personaje. Oye, vaya niñez movidita que tuviste. Creo que la mía fue más aburrida aunque yo también tenía y tengo un muñeca rota, yo no las tiro, tengo hasta la Nancy, jaja.
    Yo me uní al grupo de las gamberras que robaban el bocadillo a las pequeñitas del cole, hasta que encerraron a una en el baño y ya me pareció una salvajada y me volví buena.
    Tus hermanos eran unas perlas que no veas.
    Me ha gustado mucho tu relato.
    Besos.

    1. Celia, roba bocadillos, te vas a enterar, grrrrr
      Yo también hice alguna crueldad, de la que ahora me arrepiento aunque en aquel momento me parecía normal.
      Y también he tenido Nancys pero no conservo ninguna.

      1. En la infancia también se pasa fatal, aunque ahora la añoremos. En realidad no se deja de pasar fatal nunca, jajajajaja, salvo algunos periodos. La del despertador también me ha molado. Hay cada ser surrealista por el mundo…
        Besos

      2. Es verdad eso, se pasa bien y mal tengas la edad que tengas y casi que peor cuando eres pequeño porque no te sabes defender y eres más vulnerable. Con el tiempo todo empieza a resbalarte bastante, qué liberación más buena.

  3. Eufrasia era tu minipsicóloga. ¡Lo que tuvo que aguantarte la pobre! Con la psicología actual a tu madre la hubieran poco menos que excomulgado. ¡Mira que tirar la muñeca justo cuando os trasladabais! Qué pena que no viviera junto a ti los primeros amores 😉
    Lo del callo en el índice me ha llegado al alma, yo aún lo tengo 😀 😀 Me ha recordado lo mucho que me gustaba apretar el bolígrafo Bic cristal en el papel, darle la vuelta y acariciar por el otro lado los bultitos que quedaban, como si fuera braille.

    1. Se suponía que ya se me había pasado la edad de jugar con muñecas y además mi madre era muy de tirar todo. Igual que yo ahora, cualquier día me tiro a mí misma.
      ¡El callo de escribir!, yo también lo tengo todavía pero ya casi borrado, como es raro que escriba a mano…
      Qué graciosa con tu braille inventando. Bic cristal escribía fino…jajaja. A mí me gustaba más el que no era fino.

      1. 😀 😀 😀 Otra cosa en común. Pero perdona, bonita, Bic naranja escribe fino, Bic cristal escribe normal… El mío era el “gordo”, porque el trazo fino no lo soportaba. Y claro, tenía los cuatro colores de rigor y mi preferido era el verde 😉

      2. Quién no conoce lo de los bolis bic, el anuncio y la canción. Yo apretaba fortísimo al escribir, tanto que se marcaban los trazos en el papel si le dabas la vuelta y mirabas. También tuve esos bolis de 4 colores, qué chulos, todo un clásico. Imagino que aún se fabrican. He recordado ahora una anécdota del cole: Nos hacían escribir a lápiz y después encima a boli, siguiendo los trazos y teniendo que borrar con una goma el resto del lápiz debajo. Toda una faena, me imagino que se haría para corregir errores en todos los sentidos. Otra cosa: Aprendí a escribir usando papel de calcar y copiando encima, después cuando me quitaron el papel de calcar y tenía que hacerlo directamente iba perdidísimo y mi letra era un desastre. Pero apareció mi salvación: Un profesor tenía una letra preciosa, hacía muy rectos los palos de las b, p,q, t, etc, y también muy bonitas las vocales, con parte muy redonda y parte muy recta, por ejemplo en la a. Le tomé como modelo al escribir y tuve una letra super guay. Cúantos recuerdos tan lejanos.

  4. Hija mía, estás que te sales, a entrada por día. Y ésta además es muy entrañable, bonita, enternecedora, con un punto de tristeza, tragedia y soledad, la tuya, y desdicha, la de las dos. A Eufrasia la veo como el ser que se lleva todos los palos y paga todas las desgracias. Se me hace inevitable la comparación con Jesucristo, lo siento, incluso con el Buda. No en el sentido estrictamente religioso ni de pensar en algo divino, etc, sino por cargar con todas las culpas, los malos humores, la maldad, las injusticias. Se llevaba todas las palizas y maltratos, por eso lo digo, solo le faltaban los clavos en manos y pies. Y de verdad que no soy religioso en ese sentido, pero estas cosas de Jesús siempre me han impresionado y hecho pensar, de ser ciertas. Como el Buda que carga con todo el peso de la oscuridad, la ignorancia y el sufrimiento y se enfrenta a ellos para disiparlos. Historial delictivo, Eu la asesina manca…ahí te has pasado, no sé si creerlo, pero por otro lado es lógico que se rebotara, estaría hasta los ovarios de tantas putadas. Lástima que muriera, aunque podría haber sido peor, cruelmente torturada o quemada viva, por ejemplo. Hermoso final también, así que te enamoraste…traidora, y olvidaste a tu muñeca. Yo me enamoré hasta las trancas de una compañera de clase y pupitre en EGB, y ya no era un crío ni mucho menos. Totalmente platónico. Ella era super inteligente y buena estudiante, aún recuerdo que se llamaba Maria del Mar. Eufrasia me recordó a ese saco sparring al que los boxeadores hinchan a puñetazos, que se me olvidaba.

    1. Jomío, What, te has pasado un poco comparando a la Eu con Jesucristo aunque sí es verdad que la pobre sufrió lo suyo. Pero también fui buena con ella, un poco de todo, digamos que me servía de desahogo.
      Lo de la asesina manca obvio es una exageración.
      Me enamoré mucho, tanto que no aprobaba ni una. Estaba todo el día flotando por las nubes, no me parecía a tu María del Mar.

      1. Sí, sé que la comparación es algo excesiva, pero supongo la entenderás por lo de cargar con todos los sufrimientos, injusticias y llevarse palos y malos tratos a mansalva. Quizá Eufrasia hubiera dado origen a una nueva religión. Parecerá que ahora estoy delirando, pero creo que en algún país como Islandia o Nueva Zelanda, ahora no recuerdo, instauraron la religión de los espaguetis voladores para no ser menos que los católicos. Lo leí un día y era totalmente lógico y gracioso a la vez. Qué flipe . nunca menor dicho, y qué absolutamente guay estar flotando todo el día enamorado como un poseso. Quizá no hay nada tan alucinante en esta vida…

      1. Jajaja…la verdad es que tiene su gracia y su miga. Date cuenta, es una mártir en toda la regla, con todos los elementos ad hoc. Seguro que por menos se han creado religiones…Imagínate la entrada en la wikipedia: “Vivió en la segunda mitad del siglo XX, y fue vilipendiada, maltratada y torturada por su dueña, sus hermanas y algunas vecinas y amistades. Murió en trágicas circunstancias al ser arrojada…y bla bla bla…” Hasta da para una película. Y es obvio, con el paso de los decenios sería canonizada y hecha santa. Así que ahí lo tenemos: El Eufrasianismo, si te hubieras esmerado un poco más en el puteo…estuviste cerca. Consulté después lo que te dije, no sé si conoces a la religión del Monstruo del Espagueti Volador (MEV en español), nació en los USA, y en Nueva Zelanda hace poco legalizaron las bodas basadas en ese culto,por eso me sonaba. Muy divertido todo el planteamiento, tan válido como creer en un dios y una inteligencia superior.

    1. En mi casa también hubo uno de esos juegos pero yo siempre hacía el mismo experimento: cambiar de color azul a color rojo un líquido en una probeta. De ahí nunca pasé. Seguro que tú llegarías más lejos.

  5. No paras..tienes una racha muy productiva . No tuve ni una muñeca en mi niñez. O..no lo recuerdo. O.. no me han dejado las huellas tan profundas como las tuyas. Es que al leer tu relato me da mucha pena por mi infancia tan pobre de recuerdos…Me has quitado el sueño ..intento a recordar si tenía yo algun fetishe ..

      1. Pues, eso…así de simple. No tengo ni tu imaginación , ni tu talento . Tengo algunos dotes de fantasía pero siempre con un caso real como la base jajajaj un abrazo.

  6. Ay, que bien escribes Palomitay y que compartires nos arrancas…Me enamore locamente a los doce años de mi nuevo vecino , el Chiche, supongo que su mama lo habia apodado asi por sus impresionantes ojos verdes…tengo el karma de los ojos claros, me trastornan, bah ..me trastornaban
    Mi trastornado amor duro hasta mis 15..
    El Chiche era rengo ,algo que en nada podia menguar su belleza
    Me mantuve flotando en la idiotez de mi pagana admiracion por su belleza hasta que nos mudamos
    Jamas nos hablamos…Joder! que calentura mas poetica la mia.! El? no se….creo que no le guste ..sino me hubiese hablado
    Ay, Palomitay a donde me has llevado!

  7. visto así, creo que deberíamos tener muñecas también de adultos. o especialmente de adultos. así igual los días malos no los sufrirían los compañeros de trabajo, la pareja, los hijos, la cajera de supermercado o el vendedor que ha llamado por quinta vez para amenazar con la muerte y la importancia de contratar el seguro de decesos….

    1. Oye, pues sí, no sé qué hacemos sin nuestras Eufrasias y Eufrasios.
      Podría ser un negocio, si lo lee la Esme igual te copia la idea.
      Me parto con el vendedor de seguros amenazador, jajaja.

  8. “La infancia tiene sus rincones oscuros y sus penas.”
    Es la primera época del viaje de la vida y quizá por eso nos referimos más a ella que a otras épocas, por haber tenido en ella las primeras impresiones, que son las que más se recuerdan. Pero muchas de ellas sólo con el tiempo las interpretamos y les damos sentido, como si la edad nos hubiera convertido en traductores de cosas, hechos, que entonces vimos sin comprenderlos demasiado.
    Entre esos juguetes abandonados quedaron también los primeros amores. El mío no fue de pupitre. Aún recuerdo a la dama. Era mucho mayor que yo. No sé, a lo peor ya te he remitido a ese artículo y ya lo has leído (qué pesado soy). Fue así:
    http://sorozs.blogspot.com.es/2006/05/primer-amor.html

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s