Día: 27 septiembre, 2016

Los negativistas

Ya he descubierto de dónde le viene la negación perpetua al Jacobín, si ya intuía yo que tanto no,no,no y nada más que no, tenía que tener un origen. El origen estaba pegado con un imán en la puerta del frigorífico de titanium antihuellas, total no frost y luz led interior, qué cosas, majos. Horarios de Jacobo, se leía en el papel causante de la desgracia. Y debajo, muy bien estructurado todo ello, una agenda que no tiene nada que envidiar a la del Barak Obama.

Así que por la mañana colegio y por las tardes piscina, predeporte, iniciación al lenguaje musical y chino. Y todavía le queda algún hueco libre los viernes por la tarde que será debidamente rellenado con algún otro quehacer no sea que el niño se aburra o incluso juegue.

Pobre criatura, qué pena me ha dado, ahora entiendo que se ensañe a patadas con las farolas, que ya no se interrogue sobre la luna ni sobre la muerte y que se haya apuntado al movimiento negativista como tabla de salvación. A mí si me llegan a quitar así la infancia hubiera hecho lo mismo. Luego se deprimirá o tendrá déficit de atención y en el hueco que le queda libre escribirá su señora madre: terapia psicológica.

Si es que…pues a eso le tengo yo que poner remedio,cualquier mañana de estas en vez de tomar la dirección del colegio, tomamos la del parque y ya se me ocurrirá alguna mentira. Ahora también entiendo que su hermana chupe paredes y coma corteza de árboles, está cogiendo fuerzas para lo que se le viene encima.

Si fuera hijo mío se lo pasaría mucho mejor, pero claro, no lo es. Me gustaría tener un hijo, creo que ya lo he dicho, a la Esme también se lo he dicho muchas veces, repitiéndome y poniéndome pesada como toda amiga que se precie de serlo. Ella también se repite con el grafeno, que se aguante. Hoy se lo he vuelto a decir, no quiero que se le olvide mi obsesión más primaria. Esme, mira qué bebé más mono, no hacen más que pasar bebés por aquí delante para ponerme los dientes largos, yo quiero uno…

No te fíes de los bebés, me dice la muy fastidia obsesiones, son muy traicioneros, se transforman en adolescentes toca narices a poco que te descuides. Eso es así, no te engañes. Por cierto, qué susto me he pegado esta mañana, creía que nos había desvalijado con nocturnidad la mafia georgiana, había cables y más cables tirados por el suelo,cargadores de todo tipo de artefactos, cajones abiertos exponiendo su revuelto interior, ropa esparcida por el suelo, vasos con restos de bebidas, envases de yogur. Esto último es lo que me ha dado la pista, ¿desde cuando los revienta pisos georgianos son aficionados al yogur griego con mermelada de fresa? Habían sido ellos, los ex bebés, por eso te digo..

Qué desinfla ilusiones es, no lo puede remediar. Y del Toni ya ni hablamos, dice que no es que no quiera tener un hijo conmigo, que sí, que le gustaría en un mundo ideal donde el tiempo no haga estragos pero que se ha puesto a imaginar a ese mismo hijo nonato siendo un señor calvo y le ha entrado un mal rollo que pa qué. Y que luego se lo ha imaginado en una silla de ruedas y luego muerto. Y que después de esa horrible visión está tan deprimido que probablemente no pueda ir por la tarde a trabajar y se tenga que quedar en casa leyendo o viendo el partido de la Champions,una de dos, más bien la dos, para distraer su mente de la espantosa realidad.

Y además este año no hay moras, solo moscas, campos agostados y ni rastro del otoño, otra señal más de que el mundo que habitamos va a la deriva.Y con este dato tan científico-apocalíptico ha cerrado la discusión sobre el hijo que nunca tendremos. Pues vaya, el Toni también es negativista puro, solo que creo que no lo sabe. Ay,qué monos esos que vienen por ahí con sus camisitas y sus canesús y encima gemelos, qué mañana llevo.