Día: 17 enero, 2017

Una señora tacaña, vieja y fracasada

Madre mía, la Esme, es inmune a los fríos de enero, a las olas siberianas y al bajo cero en general. Pero si estaba esta mañana en mangas de camisa en mitad del parque, muy enfrascada leyendo y escribiendo, rodeada de fuentes heladas y de bancos cubiertos de escarcha. Tan a lo suyo que ni caso me ha hecho cuando le he retransmitido mi aburrido fin de semana por obra y gracia del Toni quién seguramente procede, no del mono como el resto de los humanos, si no de la ameba.

Lo que nos hemos aburrido,maja, ni ha querido ir al cine ni quedar con amigos ni salir a tomar algo, dice que las conversaciones de los otros le amuerman y que prefiere leer,  que en los cines le entra claustrofobia y piernas inquietas y que a los bares no va porque ya trabaja en uno toda la semana y no es cuestión de reincidir, ¿qué te parece, Esme, qué hago?

Escríbeme si quieres a mi blog de los fracasos, me dice abanicándose con un periódico, pero ya te aviso que tardaré bastante en contestar tu comentario porque, guapita, no doy abasto, tengo cola. Tienes que dirigirte a la sección, “fracasos de pareja”. A tope la tengo.

Digo yo que si no sería más lógico que me contestara vía directa como hacen las amigas normales y no a través de un blog. Y eso es justamente lo que iba a decirle, que por qué no aprovecha para hablar conmigo cuando me tiene delante, pero se me ha puesto a leer uno de los comentarios esos que dice ella que son de tan máxima urgencia.

Escucha esto y a ver a ti qué te parece; “querida Esmeralda, sabia quiosquera del parque del Retiro, mujer atractiva sin par, afrodita en tu interior y hasta en tu exterior, suegra a la fuerza ahorcan, esto es lo que me pasa…”.

Ejem, Esme, podías disimular, se nota de lejos que lo has perpetrado tú misma, ¿ya estás otra vez inventándote comentarios?, le he dicho para vengarme de que no me escuche cuando critico al Toni.

Bueno, venga, me concede como haciéndome un gran favor, un poco inflado sí que está esta introducción,pero lo que viene a continuación, que es lo importante, eso ya es verdad , atenta ahora y no te me distraigas con tonterías que eres muy propensa a la falta de concentración, aquí va:

“estoy más que harta de que me llamen vieja, egoísta y tacaña a más no poder. Es cierto que hay gente en la puerta de mi casa palmándola de frío y no les abro,  me sobran cuartos, lo admito, pero los tengo muy monos puestos y si les dejo pasar me los van a llenar de barro con las botas sucias de pisar caminos.Digo yo que mejor que los acoja el vecino de enfrente que como también es pobre , lo mismo le dará. No sé por qué tengo que aguantar que me llamen inmoral y fracasada, ¿cómo podría lavar mi imagen? Espero su respuesta, estimada amiga del fracasado, aún antes de existir, blog de los fracasos. Y mientras tanto, voy a ponerme con los papeleos y las burocracias y a cerrar  bien la puerta no se me vaya a colar alguno de esos. Si tienen frío, que hagan hogueras y si alguno se muere, tampoco es tan raro, a todos nos ocurrirá , de algo hay que morir”.

Huy, Esme, qué señora más siniestra, más sin corazón y más asquerosa, ¿y cómo dícese llamar?

Dícese llamar Europa.

Uf, qué mal rollo. Porque dentro de esa señora  estamos nosotras, ¡somos también esa señora!

Sí, eso es lo malo. Así que visto lo visto, me voy a San Antón a que les echen la bendición a mi perro y a mi gato.

Pero si tú no tienes ni perro ni gato.

Pues por eso.