Sombras se ciernen

Digo yo esta mañana a modo de saludo normal para ir tirando: buenos días, Esme, qué frío hace, ¿verdad?.

Las sombras del día se ciernen sobre árboles y quioscos, me responde ella, bastante paranormal.

Más me ha parecido un recitativo del Toni que un saludo suyo porque sin saber exactamente qué significa cernir, me he imaginado que algo bueno no sería, viniendo como viene de unas sombras.

Anda, maja, sí que estás animada esta mañana, ¿se puede saber a qué sombras te refieres y por qué les ha dado por cernirse?

Tranqui, que no me refiero a nada. Es que leí ayer en un libro una frase que decía así, “las sombras de la noche se cernían sobre arbustos y campos” y no veía el momento de soltarla adaptada a mi entorno. Es verdad que con un día de sol como el de hoy no pega mucho, me tendría que haber esperado a la noche, pero no he podido. Ha sido verte y tenerla que decir.

Mucha gracia no me hace que mi presencia te recuerde a las sombras cerniciosas, sea lo que sea eso, más me gustaría ser para ti un ser luminoso. Y dime, ¿has pensado algo para entretenernos que no sea de gastar dinero si no todo lo contrario?

No, por ahora, no, pero no te preocupes, estoy en marcha por dentro, haremos como los almendros y, en breve, floreceremos. Tengo en mente unos cuantos emprendimientos a cual más imposible. Lo posible no me gusta, qué le vamos a hacer.

Huy, qué bien, eso me apetece, es que estoy un poco aburrida y tengo ganas de florecimientos, emprendimientos, advenimientos  y otras chorradas por el estilo. Y hablando de sombras, por ahí viene tu hija. No te escondas detrás del árbol que ya te ha visto.

Me debes dinero, salta la Anais  cerniéndose sobre su madre de muy mala manera.

¿Yo?, ¿de qué?, ¿no será al revés?

Del inglés, aclara la muchacha sin dejar de menear la cabeza al compás de la música que le sale de los auriculares. Aunque no haya ido hay que pagar igual. Date prisa que he quedado en la estatua del demonio con unas amigas.

Y se ha largado sin decir adiós y moviendo la cabeza como si llevara un cencerro colgado del cuello, dejando a la Esme con una cara de lo más sombría y cien euros menos.

Venga, Esme, que no te de el bajón  y recuerda las flores del almendro que están al caer, o al brotar, pongamos en ellas todas nuestras esperanzas.

“Fueron mis esperanzas como el almendro, florecieron temprano, cayeron presto”, va y me dice. He creído que  esa frase también la  había leído ayer,antes o después de la de las sombras,  tenía pinta de ser del mismo simpático autor. Pero no, ya me ha aclarado ella que se trata de una coplilla popular.

Pues vaya con las coplillas agoreras, qué poco me gustan.

 

 

 

 

 

 

 

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37 comentarios en “Sombras se ciernen

  1. Esta de un profundo subido la Esme. 100 euros por la clase de inglés, madre mía, por la mitad le enseño yo. Total, si no va a asistir a clase.

    Un saludo, y deja de publicar que así no me pongo al día cojones. Hasta el finde no me puedo sentar tranquilo a leer y tú dirás.

    Otro saludo.

    1. Hombre, es que tiene mucha deuda acumulada, de las clases de inglés, digo.
      Soy un poco pesá, ya lo sé, pero es que cuando no escribo se me ciernen las sombras, como a la Esme.
      Saludos!!

      1. No, no, si admiro tú capacidad para escribir y publicar tan a menudo pero a mi me faltan horas. Además lo del blog me lo plantee en plan tranqui.

        Un saludo y cuidado con las sombras.

  2. La vida en ciernes nos devora acarreando ensoñaciones del ayer que hoy o mañana no valdrán nada si nuestro ánimo decae como cuando la brisa matutina se sofoca ante el sol y todos quedamos estáticos sin saber qué hacer.

  3. Jo.Me has hecho buscar la palabra en el diccionario. Y la verdad que no sabía todas sus acepciones. Muchas gracias por picarme… la curiosidad me refiero 😉

    Dentro de poco. Cuando los almendros… te recomiendo la Quinta de Los Molinos. La conoces?

    1. Yo también lo he tenido que buscar porque suponía uno de los significados pero no estaba segura.
      Sí que conozco la Quinta de los Molinos, me gusta mucho ese parque, lo malo es que con los almendros en flor hay más gente que árboles. Habrá que intentar ir en horas no punta.
      Besos, Manuel.

  4. Al principio yo también pensaba que la frase era del Toni. Se pega todo menos la hermosura…

    Yo también espero florecer como el almendro (o volver a casa por navidad; lo que suceda antes).

    Besotes!!!

  5. Florecimientos, emprendimientos, advenimientos y pimientos. Llegó la hija y efectivamente las sombras se cernieron sobre la Esme y sobre su buchaca (usáis también esa palabreja, ¿no?). Y mira que Anais es un nombre muy bonito y exótico, si me imagino una ninfa de los bosques sexy y con un vestido semitransparente, casi en plan elfa.
    La hija debe ser el talón de Aquiles de esta emprendedora sin igual.

    1. Y pimientos, claro. Eso lo que más.
      En el atuendo de la Anais no has acertado mucho.
      En lo demás, pues sí, muy ninfulesca ella y muy de dar sablazos a su madre.

      1. Ninfulesca rima con chulesca. Leí ‘Colmillo Blanco’ de Jack london hace un porrón, porrón de años. Muy bonito el libro, el perro y esa frase que te han puesto.

  6. Me ha recordado totalmente a un libro que leí y que empezaba así:

    ‘Henchido bosque de abetos se cernía sobre el camino’.

    Ojo, que la recordaba, no he tenído que mirarla y por si te lo estás preguntando, se trata del mítico ‘Colmillo Blanco’, de Jack london. Aunque claro, la traducción antigua: ahora en las librerías venden una porquería de libro con tradución en neolengua que ¡puag!

    1. Huy, qué bien traído y además es que la frase es preciosa.
      Y qué buenísima memoria, Holden.
      Pues no he leído “Comillo blanco”, lo voy a tener que leer.
      “Henchido bosque de abetos….

  7. Venga, Carmen, pues nos vamos preparando.
    Sin prisa que a las flores que salen muy pronto se las carga una helada por menos de nada.
    Y a la coplilla…que la zurzan.
    Besos

  8. Si te nombro ….la sombra del ciprés es alargada….te echaras a temblar….me gusta mucho como sabes llevar el relato por tus paisajes personales con gran ironía y humor…esta vez has utilizado un bosque animado para hacerme reír y disfrutar…. La imagen de la hija adolescente convertida en una vaca con cencerro…..saludos

    1. La sombra del ciprés….es de Delibes. Pues si te digo la verdad no he leído esa novela y me han entrado ganas de hacerlo.
      Me alegro de que te rías con los cencerros y las sombras y todo eso.
      Más saludos.

  9. A mi también me gusta esa palabra. Que gusto venir a leerte, vocabulario variado, la Esme que me encanta, últimamente no puedo con la gente que no es capaz de construir una frase completa con su sujeto y predicado y lo único que sabe decir es: “en plan”, “¿sabes?”. Pues no se, porque con tantos adjetivos ya me he perdido.😀

  10. 😀 😀 lo siento, pero todo lo que le pase a la Esme con su hija se lo tendrá merecido. ¡A quién se le ocurre ponerle a la niña nombre de colonia!
    Y lo del inglés clama al cielo. Debería ir ella en persona a pagar 😀 le hace moros fijo.

  11. Cernir o sobrevolar algo como hace el bello cernícalo, aunque amenazadoramente cuando lo hace sobre algún ave más chica o sobre un ratón o un topillo.
    Pero cerner o cernir es también separar la harina de la casca del trigo o de otros cereales en unas cernederas que se mueven al compás como si estuvieran bailando, moviendo sus caderas, en los antiguos molinos harineros.
    ¡Qué lejos, maja, se me quedó la infancia!

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