Día: 14 febrero, 2017

Todo muy proceloso

No contenta con escribir novelas totales en las que está contenido el mundo entero, con diseñar inventos visionarios o estrafalarios, según se mire, y con iniciar negocios a cual peor, la Esme ahora también pinta. Por lo menos esta mañana estaba pintando y parecía muy pero que muy enfrascada en su nueva vocación.

Anda, Esme, ¿qué haces pintorrojeando?, dicen que es relajante. Por la cara que me ha puesto levantando la cabeza del, llamémoslo lienzo, creo que le ha molestado mi pregunta. Es muy picajosa, de toda la vida desde que yo la conozco.

Perdona, guapita de cara pero esto que hago no se denomina pintorrojear, el verbo correcto es pintar, mira que avanzada voy, ¿te gusta?

Huy, sí, me encanta ese corazón negro que has dibujado, espero que no tenga que ver con tu percepción del amor o con un estado de ánimo especialmente difunto.

Qué corazón ni que leches, esto es un mirlo, ahora le voy a hacer el pico naranja y verás. Ya está, con pico y todo y en el pico lleva un gusano. Lo he subido encima de la Paulonia Tormentosa, mi árbol preferido. La verdad es que se ha subido él solito, míralo en la realidad ahí enfrente, todavía no me atrevo a pintar sin copiar del natural pero esta misma tarde ya me voy a ir atreviendo. Está hoy el mar muy proceloso, va y me salta para acabarme de desconcertar.

¿Qué mar, Esme?, te recuerdo que aquí no tenemos mar, ¿no será el estanque o la fuente esa? Procelosa sí que está,  podían limpiarla un poco, he dicho por si proceloso era sinónimo de asqueroso y colaba.

Ja, si ya sabía yo que no sabías el significado, no te lo voy a decir para que te fastidies por llamar pintorrojear a mi arte, pero que sepas que todo es proceloso, pero todo, todo. La  vida lo que más y como la vida contiene a lo demás…saca tu propia conclusión de dónde nos han metido sin habernos preguntado.

Hja, Esme, si también eres filósofa, te estoy empezando a visionar como a la Leonarda da Vinci del parque, no hay disciplina con la que no atrevas. Eso sí, las dejas todas a medias.

Claro, lista, porque no tengo mecenas. Dame unos Médicis o un rey de Francia y verás como no me interrumpo tanto, ¿ves?, ya me he desmotivado al pensar que esto también quedará en nada como todo lo que inicio con tanta ilusión,  ¿y qué hace una persona de hoy mismo cuando se desmotiva y desilusiona?, pues eso que estás pensando, de cabeza a internet. Voy a sumergirme y a ver qué me encuentro. Madre míaaa, cómo están de  revueltas y de corruptas las aguas, qué mareo y qué mal olor, mejor me salgo y sigo pintando, en el arte está la salvación, empiezo a verlo claro, ¿quieres que te haga un retrato con la Morganina?, es que el  puñetero mirlo no se está quieto. Venga, arranca esa flor y siéntate ahí mismo con la niña en brazos.

Qué aburrimiento, no nos dejaba movernos y la Morganina todo el tiempo se quería comer la flor igualito que en el bar del Toni. A cambio de  la tortura del posado me ha entregado un dibujo de lo más…de lo más…De lo más.  Dice la Leonarda del Retiro que es una tabla sobre lienzo y que somos una representación contemporánea de la Virgen del clavel. Ahí la he dejado, riéndose sola, dice que la risa también es la salvación. Por encima de su loca cabeza se cernían unos  procelosos nubarrones.  Que ahora sí  sé lo que que quiere decir, o lo deduzco del contexto.