Un Dios B

Cuando nos cambiamos de barrio también cambiamos de letra de puerta, siempre habíamos vivido en la puerta B y ahora vivíamos en una A, lo cual nos colocaba en una mejor posición alfabética. La B la ocupaban los Boswell, una familia formada por un padre inglés, una madre española  y tres hijos.

La hija tenía una edad intermedia entre la de mi hermana y la mía y enseguida empezamos a salir las tres, para fastidio de mi hermana que intentaba a cada momento darme esquinazo.  En ese nuevo barrio no existía calle para jugar, había simplemente calle, tiendas de todo tipo a cada lado, lo que mi madre llamaba con gran ilusión ” mucho comercio”,  bares, paradas de autobús, dos bocas de metro y un pequeño parque de columpios con cuatro árboles raquíticos. Ya éramos mayores para ir a los columpios así que caminábamos arriba y abajo de la calle larga, hablando a gritos para poder oírnos entre el ruido del tráfico, con Katya Boswell en medio.

En esos paseos por la calle larga y comercial, muchas tardes nos encontrábamos con el señor Boswell cuya habilidad para andar y leer a la vez sin chocar, tropezar ni resultar atropellado me admiraba. También era capaz de vernos sin levantar la vista del libro, tal vez le avisaba la propia lectura de que nos acercábamos, lo cerraba dejando un dedo dentro y nos saludaba a su manera.

Casi todas sus frases empezaban así, “en Ingalatera…” y a continuación decía algo que hacían allí pero no aquí o, al revés, algo que hacíamos aquí y  que allí, en esa Ingalatera suya, era impensable. Por ejemplo, comprar el pan, costumbre que le parecía de lo más extravagante y que le producía muchísima risa. Después de reírse un rato de que la gente saliera a la calle con el único objetivo de comprar el pan, seguía su camino leyendo y andando, leyendo y andando.

 

Con Katya empezamos a introducir temas de conversación que a nosotras nos parecían muy profundos. Nos gustaba ser profundas y un poco atormentadas. Hablábamos mucho de la muerte, tal vez porque se acababa de morir nuestra abuela Mila y habíamos visto cómo la se la llevaban dentro de una funda azul con una cremallera. Esa escena nos había impactado pero al mismo tiempo nos sentíamos importantes por haberla presenciado y poderlo contar.

En una de esas conversaciones profundas y atormentadas, Katya nos dijo que en su casa no creían en Dios ni en que hubiera otra vida después de esta y luego añadió algo que me pareció muy misterioso y me dejó bastante desconcertada, “si acaso en un Dios B”. La de vueltas que le di al dios alternativo de los Boswell. Si no entendía al A y empezaba ya a desconfiar de él, mucho menos iba a comprender  al nuevo  de la letra de la puerta de enfrente.

Intenté hablar con mi hermana del tema pero se encogió de hombros y solo me contestó, “bah, déjame, pesada”, se hacía la chula con Katya pero en el fondo no tenía un interés verdadero en la vida de ultratumba ni en las religiones. No sé por qué pero a falta de más datos, a  ese Dios B siempre me lo imaginé con forma de mosca gorda y zumbona,  revoloteando por la casa de los Bowell mientras el padre lo espantaba con el libro y decía, ” esto no pasa en Ingalatera ”

 

 

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44 comentarios en “Un Dios B

    1. Pues ¡claro que sí! alabado seas TS por los siglos de los siglos, amén 😉
      Muackkkk
      (No puedo comentar en tu blog, ni en ningún otro de blogger, para un día que habla tu cuadrado negro grrrrrrr, lo volveré a intentar)

  1. Muy bueno. Puerta B, plan B y Dios B, todo cuadra. Ya no sé si por influencia de las bes o por esa incógnita que queda colgando, el apellido Boswell me ha sonado todo el rato a “bowel” (intestino en inglés) o a Bosman, que era un jugador y que dio pie al caso y sentencia Bosman, algo relacionado con el traspaso de extranjeros en el fútbol.
    Lo que me ha sorprendido totalmente es tu comentario al final: ¿Por qué te imaginabas a ese dios como una mosca gorda y zumbona? ¿Porque sí? Solo se me ocurre que con b empieza “bee” -abeja- o “buzzing” -zumbido-. Menos mal que el padre la apartaba con el book.

    1. En realidad el apellido era otro, parecido pero no exacto, se lo he cambiado un poco no sea que caiga alguno casualmente por aquí y alucine.
      Pues no sé por qué el dios B me recordaba a un moscón, a lo mejor porque Katya señalaba al aire cuando hablaba de él, pero sí, siempre me lo imaginé como un insecto volador.

  2. Admiro tu capacidad de lograr instantáneas con tanta vida en ella. Me permiten evocar, imaginar, suponer, revolver tantos otros aspectos de mi propia vida…..Delicioso. Gracias, Palomaeva.

  3. En la primaria estuve en una escuela de los Salesianos, allí nunca se hablaba de dios A solo de Maria auxiliadora, Domingo Savio y don Bosco estimo que los tres (padre-madre e hijo) eran el dios B

    Besos

    1. Menudo trío más imponente. Domingo Savio y Don Bosco serían los padres fundadores o algo así.
      En tu blog tampoco puedo comentar de momento, Chaly, tengo algún problema con blogger.
      A ver si lo arreglo pronto.
      Besos

  4. Para todos esos que niegan la existencia de cajas Bes ,sin duda les puede interesar también la existencia de un Dios B, mucho más flexible en eso de pecar y cuya religión se basa en la hipocresía…..Muy bueno..
    Eso de un libro premonitorio,que te deja colocar su dedo en la sílaba exacta que estás leyendo,es una gran ocurrencia…
    IngalaterA ja,ja,ja y Glam Bretana…

      1. Es verdad, nos habíamos olvidado de las cajas y contabilidades B. ¿No se apellidaría Bárcenas esa familia? También empieza por b. Me encantó lo del padre leyendo, caminando, esquivando y controlando. Es como un caminar taoísta. Como un sabio despistado, pero de despistado nada de nada.

  5. Dios dicen que es inmenso, de modo que no hay manera de tener perspectiva de él.

    Me encantan tus entradas, te pones siempre en la piel de los personajes y de ese modo nos haces vivir sus historias. Tu prosa tiene mucho de poesía.

    Un beso.

  6. Los barrios son universos paralelos, al menos en lo que tiene que ver con nuestra percepción de la vida. Un Dios B debe ser algo así como la marca blanca de Dios, ¿no? Por cierto que, desgraciadamente, cada vez nos parecemos más a los ingleses con el asunto del pan, últimamente es un alimento a menudo despreciado por mucha gente y, sobre todo, por regímenes alimentarios de todo tipo; a ver cuánto tiempo dura esa costumbre tan nuestra de salir a comprar el pan… Saludos.

    1. Jajajaja, Raúl, qué bueno lo de la marca blanca.
      Pues justo hoy he leído a un científico que dice que el pan blanco es lo peor de lo peor.
      Con lo rico que está, qué pesados son.

      1. ¿El pan blanco lo peor de lo peor? ¿Están locos o qué? Por lo menos, las últimas buenas noticias que yo tenía es que en realidad el pan no engorda, pese a esa extendida creencia. Igual me equivoco. Sí puede que el pan blanco no sea tan beneficioso como el integral por ejemplo, aunque sobre estos temas ni idea, la verdad.

  7. A mi siempre me han gustado más las caras B de los discos (cuando los discos tdv tenían caras) que las caras A. Era un espacio donde al creador más allá de los fines comerciales se dejaba llevar por sus instintos creativos. Por eso creo que si hay Dios A y B yo sería de los segundos.

    Un abrazo

  8. Amo a los ingleses, me caen bien con sus mas y sus menos…son especiales, capaces de leer y controlar, los conozco , los acepto…Jamas serian un Dios B, jamas
    Me ha gustado mucho, he recordado mi nueve años con el ingles ,mi primer marido…El era argentino, pero un ingles siempre sera un ingles…zumbando como mosca gorda….

  9. ” esto no pasa en Ingalatera ”…en mi familia, en mi ciudad, conmigo…etc. etc…..una frase bien usada. Y si no la pronunciamos, lo pensabamos cada uno alguna vez .Muy buena observación. Observadora con una gran capacidad de saber desintegrar las cosas, construyendo una armonía de relato.

  10. A los españoles, desde hace unos 500 años, casi todos los otros países nos miran con superioridad. Especialmente los ingleses, aunque en ellos es más natural pues miran a todos con superioridad (De ahí, en el fondo, el Brexit). Nos hicieron una Leyenda Negra para poder justificar que un pueblo tan bárbaro dominase el mundo en aquella época y, luego ya, no hemos podido nunca quitarnos ese sambenito de encima. La Leyenda Negra fue el primer gran ensayo de propaganda política que se llevó a cabo en el mundo mundial. Crearon iglesias nuevas para conseguir sus fines: luteranos, calvinistas, hugonotes, anglicanos. Así que el Dios B de tu vecino no me extraña nada. Y lo de remarcar de continuo las diferencias entre los dos países mucho menos.
    He de decir, sin embargo, que los ingleses construyeron otro imperio a pesar de las bazofias que siguen comiendo. Cosa que siempre me ha sorprendido.

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