Día: 21 febrero, 2017

El Universo proveerá (o eso dicen)

Resulta que esta mañana limpiando, es un decir, la estantería de la auto-ayuda de la Patricia, -tiene un estante dedicado a ese sector camuflado entre la literatura de verdad- ha caído en mis zarpas un libro azul que no me he podido resistir a abrir. Es que en el título  anunciaba que dentro estaba el secreto de la vida en tan solo cuatro pasos. Ya sé que los títulos son al libro lo que el anzuelo a los peces, pero mira que si por una vez se ajusta a la verdad y voy y no me entero…

En sus páginas, dibujo de mandala por aquí y por allí, cosa de adornar un poco el mensaje, decía con una letras muy grandes que el primer paso es descubrir nuestro don y que el segundo es lanzarlo  al Universo como el que manda un globo sonda y que ya se verá. Lo que se verá es que el Universo te va a devolver todo lo bueno que tú le has dado y no se hable más. Anda, pues qué bien, me he saltado  el tercero y el cuarto porque seguramente mareaban el mismo concepto para rellenar páginas,  he movido un poco el polvo de un lado para otro para que no se aburra siempre en el mismo sitio y me he marchado a toda prisa a contárselo a la Esme.

Esme, maja, estamos yendo por mal camino y por eso se nos tuercen tanto los planes. Lo primero de todo es que busquemos nuestro don.

No me hables de ningún dron. Qué mal me caen los drones, ¿a ti no?, me suelta ella.

Es que todavía no he tenido el gusto de conocer a ninguno, así que no lo sé, pero he dicho don, no dron.

Y con mal me quedo corta, los aborrezco, sigue ella muy obsesiva-compulsiva.Ya existe el primer dron taxi y en el momento en que existe un primer algo de lo que sea, los siguientes van detrás.Esto va a ser como con los teléfonos móviles, cosa más rara y extravagante eran y ahora, mira, todo quisqui los porta. Pues ya verás los cielos como se nos van a poner de taxi drones , ni mirar las nubes va a poder una, peor que la plaga de la langosta. Y por si fuera poco, un dron va a vigilar la valla de Melilla, lo que nos faltaba, el dron represor, ¿cómo se te queda el cuerpo?

Que digo, Esme, que tenemos que encontrar nuestro don en la vida y luego regalarlo y que por ser tan generosas el Universo nos recompensará con creces.

¿Tu estás segura de que el amoniaco que tiene tu jefa en casa no es psicotrópico? Porque, hija, estás diciendo una cantidad de cosas raras que pa qué y yo estaba tan tranquila pintando pájaros con una mano , escribiendo una obra de teatro de premio con la otra y pensando a la vez en el peligro dron. Y voy a seguir a lo mío que tengo mucho tajo.

Ya, Esme, pero es que si fuera verdad, estaríamos haciéndolo mal. No tenemos que emprender nada ni esforzarnos ni luchar, solo regalar. A mí es que todo lo que sea sin esfuerzo me atrae bastante.

No sé chica, yo siempre he sido partidaria de lucrarme pero si quieres lo intentamos. Dices que hay que lanzar los dones, pues venga, los lanzo: toma dibujo de pajaritos cantores,  toma dramaturgia,  toma novela, toma diseños con grafeno,  allá que te van todas mis creaciones, Universo, te las regalo sin esperar nada a cambio. Ya está y ahora, ¿cuánto dices que tarda en responder y en mandarnos lo que por ley universal nos corresponde?

Eso no es lo importante, Esme, la cuestión es dar, no recibir.

Me cae mal el Universo, peor casi que los drones.  Ya me estás dando ahora mismo lo que me merezco o me devuelves¡ pero ya! todo lo que te he dado, timador, y a mi amiga lo mismo. Y rapidito, guapo que no tengo toda la mañana, se pone toda farruca mirando al cielo, sin drones, por el momento.

Por ahí vamos mal, a no ser que las amenazas estuvieran en los pasos tres y cuatro, como no me los he leído…