Día: 27 febrero, 2017

Lo exo, lo endo…el caso es liarla

Qué susto me ha dado la auto-proclamada Esmeralda esta mañana, creía que se me había vuelto obsesiva-compulsiva de la limpieza o algo peor. Y sí, era algo peor. Me la he encontrado frotando el quiosco con una furia descomunal hasta sacarle brillos. Pero, Esme, ¿qué haces, por qué pierdes el tiempo y las energías de esa manera tan tonta, acaso no sabes que en la naturaleza del polvo está el volver siempre al mismo lugar? Te lo digo para que tampoco te ensañes tanto con él dándole esos trapazos fustigadores y justicieros, es batalla perdida, te lo dice una experta en el sector de lo polvoriento.

¿A que las paredes de mi quiosco lanzan destellos? Estos fulgores y estas centellas tienen que verse desde muy lejos. Pues ya está, lustroso como él solo, ahora me voy a poner sombra de ojos purpurina para que también destellen y a esperar. Anda, ven, que te pinto a ti también, la cuestión es que se nos vea desde lejos y  bien luminosas, no me gustaría que nuestros vecinos de Trappist-1 se llevaran una primera mala impresión y luego vayan diciendo por las galaxias que las terrícolas somos unos cardos borriqueros.

Pues casi que la prefería en su versión maruja que en la de demente alucinada. Otra vez le ha vuelto a dar con el advenimiento extraterrestre pero parece ser que se ha cambiado de sistema planetario.

Estoy emocionadísima con los ocho exo planetas recién descubiertos alrededor de la estrella Trapist-1 y ya no quiero saber nada de los de Alfa Centauri, son unos estirados o a lo mejor es que ni son, tampoco hay que ser malpensada porque no me hayan contestado a mis cartas,   pero estos nuevos…allí tenemos que tener vecinos, la Nasa y yo estamos casi seguras.

¿Te imaginas su terruño? Dado que su sol emite luz infrarroja,  las plantas probablemente sean negras, rojas o azules y los planetas están tan cerca entre sí que desde cada uno se ven los demás, ¡qué vistas espectaculares! A mi es que la luna ya me aburre, qué quieres que te diga, es bonita, sí, pero cansina. Y la hierba verde y las hojas verdes pues lo mismo, necesito novedades.

Pero Esme, ¿de verdad te crees que, caso de que existan, te van a ver desde una distancia de 40 años luz? No es por romperte las ilusiones pero, hija, no sé qué manía te ha dado con todo lo de fuera. Si quieres contemplar maravillas vamos a ver un rato los almendros y los cerezos que los tenemos aquí al lado y sin salir del parque, viajar es muy cansado, si tú siempre lo dices. No quisiste ir a la India y ahora te quieres ir a Trappist, no hay quién te entienda, maja.

Es que es lunes y tenía que limpiar mi empresa, al ser yo todos los empleados en uno me toca desempeñar todas las funciones, desde la más baja a la más alta y, claro, si no me motivo un poco  empiezo ya la semana deprimida y luego me cuesta mucho remontar. Pero nada, ya que me has fastidiado mi delirio, cierro el quiosco un rato y vamos a ver la repetición de la jugada almendril.

Para mí que hoy no tenía muchas ganas de trabajar porque ha echado el cierre a toda velocidad. Pero de delirar sí que tenía ganas porque una vez en el lugar señalado y pese a eso de las repeticiones, le ha dado un segundo arrebato místico floral y ha dicho que era tan precioso que lo iba a pintar o mejor  a escribir o mejor  las dos cosas a la vez y que qué hermosura, que a ella ya es lo único que le importa en esta vida, la belleza y nada más, y que seguro que los de Trappist no tienen nada parecido y que se fastidien esos enanos infrarrojos y que se queda con lo de aquí.

Primero lo exo, luego lo endo… yo no he visto a nadie que cambie tan rápidamente de opinión ni que se exalte con tanta facilidad. Si acaso la vieran los trapistas o trapenses con un telescopio de gran potencia, lo más seguro es que salieran corriendo en dirección contraria. Tanto trance, tanta iluminación y tanta purpurina tiene que dar mucho miedo si es la primera vez que te enfrentas a ello.