Día: 6 de marzo de 2017

El Todo y la Nada

¿A ti quién te cae mejor,  el Todo o la Nada? Me salta la Esme esta mañana con la misma naturalidad que si me estuviera preguntando ¿qué tal el fin de semana? Digo, pues mira, la verdad es que no me he parado a pensar mucho sobre esos dos personajes, pero he ido al cine con el Toni,  por si te vale. Solo ha protestado a la entrada y a la salida, en la película ha permanecido en silencio, menos una vez que la gente se ha reído cuando a él no le parecía gracioso y se ha puesto un poco furibundo, pero poco, ¿crees que se está volviendo normal y que pronto podremos entremezclar genes?

Pero bueno, esto es increíble, yo te pregunto una cosa y tú me contestas con otra, ¿te crees que estamos jugando al teléfono estropeado? Te he interrogado por el Todo y por la Nada, no por la reproducción ni por el ocio, temas muy poco interesantes, ambos. Es que he estado pensando mientras venía en el metro y antes me caía mejor el Todo, pese a lo acaparador que siempre ha sido , luego me empezó a caer mejor la Nada, por modesta y  desprendida  pero ahora no me cae bien ninguno de los dos. El uno por agonías y la otra por insulsa. Esto me coloca en una posición bastante incómoda, lo entiendes, ¿verdad?

Sí, claro, igual que la pareja de la película que también se ponen incómodos, al principio se llevan bien pero luego pasa algo, que no te digo qué, por si vas a verla, y la relación se empieza a estropear. Hubiera preferido que fuera al revés, que se llevaran mal al principio y bien al final como en las películas clásicas. En esas, cuando dos se odian es porque se van a amar y  justo en el inicio de su amor se termina la película para dejarte con buen sabor de boca. Esta era demasiado realista: amor primero, aburrimiento en medio y odio después y ahí se acabó. No me gusta a mí mucho el realismo, ¿a ti?

Nada. Huy, otra vez la Nada. Es que no sé, el Todo está demasiado sobrecargado, hala, venga, lleno de él mismo, o sea, de todo. Pero la nada…también llena de ella misma si es que se puede considerar que la nada esté llena de algo, que creo que no. Vacía de todo, sería lo correcto o llena de vacío. No sé, es complicado. Y, por otro lado, ¿no tienes la sensación de que los días te empujan uno sobre otro, uno sobre otro y sobre otro como si estuvieran jugando contigo a los relevos? Me hace muy poquita gracia este comportamiento que tienen los días, que se estén quietos, leches. Además,  te van quitando cosas por el camino, son unos ladrones y unos estropea personas. También me caen mal los días ¿a ti?

No, a mí me caen bien, te llevan de viaje en su cinta transportadora. Por ejemplo, ahora estamos aquí entre los árboles, vemos el cielo,  las nubes y nos vemos entre nosotras. Y también veo que sacas un frasco de colonia y que con él rocías a los patos del estanque, ¿pero qué haces, Esme, por qué perfumas a los patos?

Porque huelen que apestan y a mí me gusta adecentarlo todo ¡ Todo!, volvemos al origen de la  charla. Y eres muy tonta, ¿sabes dónde te llevan en esa cinta transportadora? a la Nada.

Bueno, hija, pero de esa misma Nada nos han sacado, volvemos a casa, Esme, tampoco querrás estar dando vueltas por ahí de forma incesante. Se ve que  sí quiere porque ha pretendido cegarme con la colonia,¡ qué falta de todo!