Día: 28 de marzo de 2017

El fotón del Toni

Mira que es difícil hablar con el Toni, requiere  de muchas habilidades, circunloquios y vacíos, sobre todo vacíos. Le quería yo plantear si vamos a ir a algún sitio en estas vacaciones que se aproximan ,pero antes de mandarle el mensaje tengo que elaborarlo muy bien. No puedo decir en la frase la palabra planes ni la palabra viaje ni puede que el verbo hacer, no sea que se me altere. Bueno, pues con estas limitaciones me he lanzado en el desayuno. Digo, Toni, majo, ¿algo en Semana Santa?

Ya empezamos con los líos, te veo venir, ¿no me estarás proponiendo a tu sibilina manera un espantoso viaje?

Hombre, pues no lo llames viaje, llámalo traslación espacial. Podríamos trasladarnos espacialmente a algún lugar que no conozcamos y así enriquecemos nuestras vidas con nuevas experiencias, culturas y paisajes.

Si hay que pisar un aberrante aeropuerto, meterse en la máquina de las claustrofobias y vagar de acá para allá en compañía de odiosas muchedumbres que se fotografían hasta la sombra, la respuesta es no.  Y si se trata de otro medio de transporte me parece que tampoco.  Vuelve a planteármelo cuando exista la tele transportación, entonces me lo pensaré. No te creas que queda tanto, ya ha sido posible con un fotón y creo que también con un grupo de átomos. Teniendo en cuenta que estamos hechos de partículas ya nos va quedando menos para poder movernos sin movernos. Aunque tampoco sé si querría, no te hagas ilusiones.

Lo que me faltaba, el Toni se me ha vuelto cuántico. Cualquier excusa es buena para no salir de su zona de confort: sofá, monte y zonas aledañas. Qué aledaño es, no le atrae nada lo remoto. Me recuerda al hamster del Jacobín que cuando lo sacamos de la jaula para limpiarla se asusta y, en  vez de explorar el pasillo, se queda dando vueltas obsesivas a su morada.

En el caso del hamster tiene su lógica porque la única vez que se aventuró topó con los instintos maternales-caníbales de la Morganina y casi perece a base de abrazos y chupetones. Que yo sepa el Toni no ha pasado por ninguna experiencia similar aunque él dice que sí, que tiene varias anécdotas de las que te dejan de por vida con estrés post traumático . Y que no me las cuenta porque es reservado para sus cosas y porque no hay nada que destruya más a una pareja que la falta de secretos y zonas en sombra.

Anda, Toni, no te hagas el misterioso que me conozco ya tus sombras como si las hubiera parido, le he dicho porque es la pura verdad, es un ser bastante rutinario y previsible, por mucho que no quiera contarme esas anécdotas suyas que me da a mí que no existen más que en su imaginación. Creo que le ha molestado mi observación porque se ha levantado de la mesa alegando prisas por entrar a trabajar pero luego se ha quedado un buen rato mirando por la ventana, no se a qué. Yo también me he asomado luego por si hubiera allí delante algún fenómeno digno de observar pero no he visto nada, esa es la verdad.

Total, que me tendré que quedar yo también en las zonas aledañas o bien irme de viaje con otro acompañante o sola.  En este último caso podría llevarme un fotón del Toni, caso de que tenga de eso, para que me haga compañía, si es que se aviene a que se lo teletransporte.  Seguro que un fotón  suelto tiene mejor conformar y no se pasa el viaje quejándose de todo y protestando del mundo y sus habitantes como le pasa a su masa atómica completa.